martes, 18 de junio de 2019

"COPULAR" UN POEMA DE EVA YARNOZ


  En espera de una pronta reflexión valorativa del reciente poemario de Eva Yarnoz Cauces del que teje (Ediciones Trea), reproduzco como una primicia uno de los poemas más emblemáticos del libro: “Copular”. Como se podrá observar, las palabras, versos y estrofas han perdido su acepción deshonesta para aquellos o aquellas que consideran que una de las funciones fisiológicas y emotivas más importantes de los seres humanos es un pecado a no ser que sea directamente un acto que genere una nueva vida. Desafortunadamente hay muchas personas que piensan así. Eso es olvidar la evolución del homo sapiens sapiens bajado de los árboles y la realidad corporal y anímica del ser humano. Y han adquirido otras dimensiones metafórica y quizás sinestésicas insospechadas  Reproduzco el poema con la grafía tal como aparece en el libro.





Copular



“tú sabes que la luz limpia hiende los versículos sucios de sangre, de bilis que hierve. de hambre. tú sabes que no sabemos estar con el olor que hiede. sino que sabemos escalar las obras inacabadas con los reptiles.



estamos  en el proceso de construir las ciudades que se derrumben.



estamos construyendo para que todo se desmorone.



estamos con los ojos en la disolución de los gérmenes que polucionan.



con los gérmenes disolutos de los nombres



que vierten y conmueven a los seres indisolubles.



la lama no es vertical, sino que se extiende. construir hacia delante es cercar el territorio que no e recorre.



yo diría algo entre las  nubes que resuene. diría “hábitos” y “copular” y corrientes. diría   con los dedos “alcanzo lo que hierve y toco levemente lo que es leve”.




                                                
"El Progreso del Alma" de Alex Grey



quiero ver el orden que cerca la formas que se disuelven. quiero  convertir en el ojo la disolución sin término. quiero hervir con las partículas tiernas que bailan. quiero hendir con mi mano disoluta la partícula ilusionada. quiero abrir los senderos de las piernas  o el brazo que se aferra. quiero recorrer vertebral la cuesta empinada que te encumbra.



quiero verter mis líquidos sobre tu espalda húmeda del liquen y de las hierbas. Quiero convertir  la hierba en la sangre de las venas, y convertir las venas en la letra de un alquimista. convertir sin formas lo informe en la vida. Un que no se manifiesta.”



(Eva Yarnoz, Cauces del que teje, paginas 12-13)

lunes, 17 de junio de 2019

LA NOVELA DE UNA NOVELA NO ESCRITA


8.38
Luis Rodriguez
Editorial Candaya, Avinyonet del Pendès (Barcelona) 2019, 188 páginas.

    


   Libros especiales precisan editoriales especiales. Sobre todo que no rehúyan editar gestos y textos vanguardistas. Y 3.38 lo es. Por eso uno de esos sellos especiales que podía encarar su edición es Candaya. Porque, no lo olvidemos, de la esencia de la literatura forma parte ir descubriendo nuevas formas de narrar. Y además la novela es el reino de la subversión, como señaló hace ya años el anterior del Director de la Real Academia Española: “(…) la novela es el reino de la libertad, libertad de contenido y de forma, y por naturaleza resulta proteica y abierta. La única regla que cumple universalmente es transgredirlas todas”. Algo así se nos dice en interrogantes, más bien retóricos, en las páginas iniciales de 3.38: “¿De qué recursos se vale un escritor? ¿Son todos lícitos? ¿Permite ser cuestionado como la cámara lúcida en pintura?” (página 39).
   Que el autor de 3.38 se sirve de ciertos condicionantes como la metanovelística ya se nos advierte en “Algunas claves sobre 3.38” que Candaya ha tenido a bien insertar en su página web como introducción a la novela: “gesto vanguardista incuestionable”, es una obra inclasificable escrita en clave metaliteraria (…) sostenida en tres pilares narrativos de la contemporaneidad como el fragmento, la elipsis y la ambigüedad narrativa. Este último apoyo es sin duda el más duro de pelar para la mayoría de los lectores.
   Mas comenzaré con la sinopsis o algo que se le parezca. La primera voz que aparece en la novela es la de Pablo que nos habla de un escritor que accidentalmente conoció en un hostal, y que pretende escribir una novela sobre un brigada de la Guardia Civil, Aníbal, cuya intención es darle caza a unos maquis; ese era el comienzo y el propósito del relato, pero es incapaz de hacerlo. Luis Rodríguez hace referencia a sus novelas, a las novelas del escritor Luis Rodríguez, autor de cuatro novelas reales. Y llena esta primera parte de anotaciones, anécdotas, reflexiones metaliterarias, llegando a decir, por ejemplo que le gustaba confundir la realidad con la literatura. Habla además de autores conocidos de los que Pablo no tiene noticia. Rodríguez no quiere construir una historia de una persecución, de emboscadas. Por eso se halla tan lejos en su novela que le parece algo inalcanzable. Pero Luis Rodríguez escribe porque sabe leer. Una mañana desaparece y ya no volvió.
   Pablo persigue su pista y en su búsqueda se topa con Jacinta, una preadolescente de doce años, que la noche precedente había soñado con el suicidio de Luis en un embalse. Pablo le refiere el cuento de la niña a Claudio, un personaje ajeno a la literatura, pero dueño de una imaginación prodigiosa, capaz de inventar una estrambótica biografía de Luis Rodríguez.
   La narración se convierte entonces en una especie de juego, a veces teatral. Luis Rodríguez seguirá jugando con todo aquel que se obstine  en continuar con la lectura: porque de Claudio, sin apenas él sospecharlo, extraemos páginas rebosantes de imaginación, y dado su oficio ajeno a la literatura, va perfilando una extraña biografía de Luis Rodríguez.
   

                                             
Luis Rodríguez

  
   Hay un inciso en la novela en el que se dice que la literatura es un secuestro, un rapto, y que el escritor tiene que ser muy astuto para que el lector no advierta el peligro. Algo así como el pacto narrativo. El contrato implícito que se establece entre el emisor /escritor del mensaje narrativo y cada uno de sus receptores, mediante el cual estos aceptan la ficcionalidad de los que se les cuenta. Pero la lectura despierta preguntas y como lectores exigimos respuestas. Y estas respuestas habrá que exigirlas al autor, Luis Rodríguez o como quiera que se llame. No es suficiente que 8.38 sea un texto bello y adictivo, que  para algunos lectores se convierta en un verdadero regalo literario. Pero otros se preguntarán cuál es la historia que cuenta la novela. No faltará quien responda que ninguna porque está preñada de historias, de juegos narrativos, de intertextualidades, de inmersión del supuesto autor en lo que escribe, o escribió en sus novelas precedentes, que  en vez de facilitárselo, le roba cuerpo y contenido a la novela.

   Esa novela no tiene concesiones con el lector. Está escrita para lectores avezados, para aquellos lectores  -y de nuevo apelo a “Algunas claves sobre 8.38”- a los que les gusta la literatura que apuesta por renovar y explorar nuevas formas de narrar. Y que conste que en 8.38 también hay partes y largas secuencias enteramente convencionales, especialmente en el desenlace, tales como las páginas finales con madamas y prostitutas, entre ellas Jacinta que al final confiesa que a  Luis Rodríguez lo ha matado.
   Novela subversiva que explora nuevos caminos. Ignorar estas nuevas sendas equivale a desconocer que el mundo se mueve constantemente hacia alguna parte. Y la literatura, y en general todas las expresiones artísticas, no tienen más remedio que acompañarlo. ¿Y lo que no quede claro? Sigamos el consejo de Piglia: un relato en el que todo queda claro, está fuera de la literatura, y si se quiere, la teoría del iceberg, de la que no solo forman parte la elipsis sino también la ambigüedad narrativa.

Francisco Martínez Bouzas

sábado, 15 de junio de 2019

UNA NOVELA DESGARRADORA



El sermón del fuego
Jamie Quatro
Traducción de Regina López Muñoz
Libros del Asteroide, Barcelona, 242 páginas.

   


    
   La historia que se narra en esta novela, empieza in extremis, donde otras acaban: una mujer y un hombre yendo a un hotel. Pero el inicio es una boda  en Malibú con todo lujo de detalles. La novia, graduada summa cun laude, se casa con el primer chico con el que salió en serio. Ella es cristiana, el novio, agnóstico, pero maleable en opinión de la novia, capaz de modificar su conducta para satisfacer las necesidades de los demás.
   Son Margarett (Maggie) y Thomas. Serán para siempre una sola carne. Un largo salto en el tiempo: Maggie y Thoman llevan una vida normal, aunque un tanto aburrida, y en la vida de Maggie aparece James, los dos cuarenta y cinco años. Inician una relación epistolar, a través de correos electrónicos especialmente, basada en sus afinidades intelectuales, en el interés mutuo por la poesía y la teología. Algo puramente platónico, porque Maggie, en su matrimonio con Thomas nada tiene de que quejarse: una mujer madura, casada y con hijos que han crecido en una familia tradicional y estructurada. La vida perfecta para cualquier mujer, pero ella siente que el hastío, la insatisfacción están corroyendo su matrimonio.
   Por eso inicia esa relación con James, un  famoso poeta. Con él mantiene conversaciones sobre teología y literatura mística. La comunión de ideas no se queda solo en eso. Su relación con el poeta y teólogo hace que en el corazón de Maggie la llama mortecina que le unía a su marido, se apague para siempre. Ambos, Maggie y James se encuentran en un congreso en Nashville y allí descubren que sus agendas cordiales están sincronizadas, son el uno para el otro. Y claro, surge el deseo. Y tras un apasionado encuentro sexual, en la protagonista brota el conflicto: la relación entre el amor carnal y su fe. A  partir de entonces, Maggie no cesará de interrogarse sobre la moralidad, la fidelidad y la voluntad de Dios. Lucha en cuerpo y alma contra la tentación. Y le pide perdón a Dios: “Querido Dios: ¿Puedes perdonar a alguien por un acto del que no es capaz de arrepentirse?” (página 38) Será un romance dubitativo, marcado por la fe, por el saber que está traicionando a su marido, que es una mujer adultera, pero también por el deseo. Una lucha entre la fe y el deseo carnal.
   Jamie Quatro  nos sumerge en esta novela en las embriagadoras  y a la vez confusas mareas del deseo sexual, acuciada su conciencia de la protagonista por el permanente peso de la culpa. El mal -o la sensación de mal- detrás del placer. Llega a pensar que no se debería pedir perdón por sentir lo que siente su cuerpo  de una forma natural. ¿Acaso no dice San Juan de la Cruz que podemos llegar a excitaciones sexuales en el transcurso de los actos espirituales? El desgarro se instala en Maggie porque, dice, me he follado a alguien que no es mi marido, y aquí surge el desgarro: al mismo tiempo está enamorada también de su marido y del hombre con el que ha tenido sexo. ¿Qué debería hacer?, pregunta Maggie. Dejar a un marido, despedirse del hombre con quien se acostó por primera vez  hace muchos años, al marido que se levanta para traerle un vaso de agua?
   En el desenlace, el sermón de fuego: déjame arder pero camina conmigo entre las llamas porque no podemos pasar la vida entera renunciando. Quizás en tantos años  de renuncias, Dios solo haya sido un hermoso y aterrador cuento de hadas! Pero aunque no lo haya sido, y así termina la novela: “Al final de todas las cosas, cando venga el Amor y me pregunte lo que sé, los señalaré, allí sentados a la sombra. Y diré: Ese hombre. Esa mujer” (página 243).
   No son pocas las anotaciones que cabe hacer sobre esta novela. En primer lugar, la temporalización íntima, el sometimiento total del tiempo de la novela  en todas sus dimensiones a la perspectiva interior de un personaje, Maggie en este caso. Jamie Quatro se sirve de una estructura fragmentaria, con continuos saltos en el tiempo, los que le permite a la novelista ir reconstruyendo retazos de la vida de los principales protagonistas. Y también el sentir de un marido y la existencia familiar, incluida la vida íntima y que la ubicación de los deseos sexuales se haga en su temprana adolescencia. Es una estructura escritural en la que se combinan planos temporales, cartas, mensajes, diarios … con la narración propiamente dicha.
   
 

                                          
Jamie Quatro
     
   Pero lo más logrado de esta novela es el hecho de haber plasmado el dilema ético de la protagonista con una sinceridad desgarradora. En nuestro mundo en el que la infidelidad está al orden del día, con crecientes avances en las encuestas y estadísticas -también en el mundo femenino- ¿merece la pena, como hace Maggie, fustigarse de una forma cruel por la debilidad y a la vez rastrear desde el seno de su familia y sus adolescencia el origen de una libido que, casi sin darse cuenta la convirtió en adúltera? ¿Cómo se resuelve el dilema de esta mujer atormentada? No seré ningún spoiler si me pregunto si realmente merece la pena echar por la borda una existencia plácida, aunque sumida en ciertas rutinas y en el hastío, por un pasión amorosa que recompensa y estimula el placer  con una conciencia atormentada. Aquí precisamente reside el desgarro que el lector observará en la existencia atormentada de la mujer protagonista de esta intensa novela.

Francisco Martínez Bouzas

jueves, 13 de junio de 2019

CUATRO POEMARIOS DE EDITORIAL TREA


Se puede decir que Ediciones Trea es una editorial generalista, ya que en sus catálogos conviven varios tipos de publicaciones.
“Fundada en Gijón (Asturias, España) en 1991, Ediciones Trea ha consolidado un prestigioso catálogo con más de un millar de títulos. El eje de su proyecto editorial es el ámbito de las Humanidades y las Ciencias Sociales, atendiendo también a la creación literaria y las ediciones de arte y bibliofilia, entre otras materias como la cultura alimentaria y gastronómica.
Coherente con su vínculo con el territorio, también ha desarrollado un amplio y diverso catálogo de títulos sobre Asturias y, a través de Edicións Nigra Trea, sobre Galicia.
Publica, además, la revista cultural El Cuaderno.
Ediciones Trea obtuvo en 2014 el Premio Nacional a la Mejor Labor Editorial Cultural, concedido anualmente por el Ministerio de Educación y Cultura "al conjunto de la labor editorial de una persona física o jurídica que haya destacado por su aportación sobresaliente e innovadora a la vida cultural española".
Interesado en comentar el poemario de Eva Yarnoz, Cauces del que teje (2019) una de las últimas novedades de la editorial, los responsables de Trea me lo han enviado junto con otros tres libros de poesía: La vida menguante de Pedro Luis Menéndez, Todo se hará público de Nuria Ruiz de Viñas, Mi padre de Eduardo Manga.
   Hoy me satisface publicar este avance editorial con la seguridad que sobre alguno de ellos volveré, con una valoración personal.


Cauces del que te teje
Eva Yárnoz
Editorial Trea, Gijón 2019,  68 páginas

Sinopsis:

“Cauces del que tejeevoca un entramado de fuerzas invisibles que ordenan el universo, un cosmos al que solo podrá accederse trascendiendo el reino de la mente. Toda la obra de Yárnoz es una enorme Apología de Sócrates, donde de manera reiterada se nos recuerda que solo desde el no saber la realidad podrá comenzar a ser verdaderamente comprendida. La futilidad de la intelectualización de la realidad está presente a lo largo de toda su obra. 
A diferencia de su poemario anterior, Filiación, donde la creación de atmósferas y la musicalidad eran más esenciales, en este la poeta se ve inmersa en una vorágine hiperanalítica que, paradójicamente, pretende renunciar a comprender intelectualmente lo que la rodea y buscar así la liberación del sufrimiento psicológico, de las resistencias a las situaciones cotidianas y, en definitiva, de la infelicidad. Es la vieja lucha de la conciencia contra la inconsciencia, la de Arjuna contra los demonios de su mente. Pero también es la asunción de realidades dolorosas desde la distancia emocional, y la disciplina que no es tal cuando logramos elevar el vuelo y contemplar la realidad desde una perspectiva más totalizadora.”

La autora:

Eva Yárnoz (Pamplona, 1975) es licenciada en Filología Hispánica por la Universidad Autónoma de Madrid, ha cursado estudios de postgrado en Reino Unido y se ha dedicado profesionalmente a la traducción. Ha colaborado con la Red de Bibliotecas Públicas del Ayuntamiento de Madrid impartiendo sesiones de lectura y de escritura poética.Colaboradora habitual de la revista ConVersos,ha publicado los poemariosUniversalia ante rem (2015) y Filiación (2017), obra ganadora del Premio Flor de Jara de Poesía 2016; Cauces del que teje fue finalista Premio de Poesía César Simón 2015.


Mi Padre
Eduardo Moga
Editorial Trea, Gijón, 114 páginas.

Sinopsis: 

 Con dos líneas, la estrofa de una poema o un poema competo. Delimita Eduardo Moga el tema de su libro. Y ciertamente no nos engaña:
“Por muchos que me esfuerce, no consigo recordar nada más de mi padre”.
“Mi padre se llamaba Abel.”
Basta ojear los poemas del libro para percibir todo lo negativo que percibe en la figura paterna.

El autor:

Eduardo Moga (Barcelona, 1962) ha publicado dieciocho poemarios, entre los que destacan La luz oída(premio Adonáis, 1996), Las horas y los labios (2003), Cuerpo sin mí (2007), Bajo la piel, los días (2010), Insumisión (2013), El corazón, la nada (Antología poética 1994-2014) (2014) y Muerte y amapolas en Alexandra Avenue (2017). Ha traducidoLlibre d’amic e amat, de Ramon Llull, y Espill, de Jaume Roig, así como obras de Frank O’Hara, Évariste Parny, Charles Bukowski, Carl Sandburg, Arthur Rimbaud, William Faulkner y Walt Whitman, entre otros; practica la crítica literaria en diversos medios y ha sido responsable de varias antologías poéticas. Ha publicado los libros de viajes La pasión de escribil (2013) yEl mundo es ancho y diverso (2018); dos selecciones de entradas de su bitácora, Corónicas de Ingalaterra(2015 y 2016); y los ensayos De asuntos literarios (2004), Lecturas nómadas (2007),La disección de la rosa (2015), Apuntes de un español sobre poetas de América (y algunos de otros sitios) (2016) y Homo legens (2018). Ha sido director de la Editora Regional de Extremadura y coordinador del Plan de Fomento de la Lectura en Extremadura. Mantiene el blog Corónicas de Españia.


La viada menguante
Pedro Luis Ménéndez
Editorial Trea, Gijón, 2019, 73 páginas.

Sinopsis y autor:

Después de tres décadas sin publicar un libro completo de poemas, dejando al margen publicaciones electrónicas y participaciones en obras colectivas, Pedro Luis Menéndez(Gijón, 1958) vuelve con La vida menguante a establecer un diálogo entre la infancia, el paso del tiempo y los laberintos sin salida en que se va convirtiendo nuestro propio existir: «Como quien cambia cromos / desesperadamente / y nunca llega al último, / yo tampoco en mi vida completé ningún álbum. / ¡Qué largo es el invierno de las fotografías! / Mi historia en blanco y negro»
Cofundador de la colección de poesía Aeda en 1978, ha publicado Horas sobre el río (1978), Escritura del sacrificio(1982) y Canto de los sacerdotes de Noega (1985), poemarios a los que recientemente se ha añadido el libro de prosas cortas Postales desde el balcón (2018).


Todo se hará público
Nuria Ruiz de Viñaspre
Editorial Trea, Gijón, 2019, 90 páginas.

Sinopsis:

«Debería comenzar diciendo que este libro, en realidad, es más que un libro, que a lo mejor es un bosque de palabras y sentidos. O de huecos y sinsentidos, como tal vez diría Nuria Ruiz de Viñaspre para no dejar títere con cabeza o cabeza sin títere que la pasee. Aunque a lo mejor no tenemos ya cabeza y somos en este mundo sólo cuerpos descabezados de títeres que se balancean en una barraca de feria. Lo que sí puedo resaltar es que este libro no se nos cae de las manos, que no se parece a ninguno, aunque está plagado de referencias literarias o filosóficas que multiplican sus significaciones. Un libro con sentido y consentido, porque su autora ha sabido dejarlo ir por donde ha querido cuando ha visto que la llevaba al misterio que es la literatura y la vida.» (Ángeles Mora)

La autora:

Nuria Ruiz de Viñaspre dirige desde 2014 la Colección Eme (Escritura de mujeres en español). En 2004 obtuvo el Premio de Poesía Ciudad de Tudela (Navarra), en 2014 fue galardonada con el Premio Racimo de Literatura a la trayectoria literaria y en 2015 se alzó con el Premio de Poesía César Simón con su obra, La zanja. Entre sus últimos títulos, El pez místico (2009), Tablas de carnicero (2010), Órbita cementerio (2011), Tabula Rasa (2013), Pensatorium (2014), La zanja (2015), El temblor y la ráfaga (2018) y Células en tránsito (2018). Su obra ha sido traducida a varios idiomas e incluida en diversas antologías.