lunes, 24 de mayo de 2021

TRES NOVEDADES DE ALIANZA EDITORIAL

 

   Alianza Editorial es un sello del Grupo Anaya, con una existencia de más de cincuenta años desde que Germán Sánchez Rupérez fundara en Salamanca Ediciones Anaya. Con vocación de universalidad, llegando en la actualidad a más de ciento veinte países con la finalidad de acercar la educación y la cultura al mayor número de personas.

El Grupo Anaya mantiene en la actualidad nueve colecciones: El libro de bolsillo, Alianza Ensayo, Runas, 13/20, Manuales, Libros singulares, Alianza firma, Alianza música y, en mi opinión, la más emblemática, Alianza Literaturas.

   Gracias a las gestiones de uno de sus pilares en el departamento de prensa del Grupo Anaya, Raul Muñoz, acabo de recibir tres obras de indudable valor temático y literario de las que me limito a dar información extraída de las propias presentaciones editoriales. Tras su lectura, ofreceré mi valoración crítica

 

Francisco Martínez Bouzas


 

Hermana (Placer)

María Folguera

Alianza Editorial, Madrid, 2021, 190 páginas.

 

Sinopsis:

 

   Esta es la historia de una amistad de diez años, de los veintiséis a los treinta y seis, pero podría ser la fábula del rizoma y la mariposa: la protagonista se hunde en el arraigo -vive en la casa familiar, tiene una hija, escribe-, mientras su amiga es actriz, cantante, torbellino de photocall y planea irse por enésima vez, huir de Madrid, a Texas quizá. También es la historia de un empeño: la narradora escribe la "Enciclopedia de los Buenos Ratos de las Escritoras", una obra que conseguirá hablar de placer. Se acabó el martirologio, se acabaron los dramas y el sacrificio como única versión disponible. "Hermana. (Placer)" está basado en hechos reales, pero ficciona y fantasea. La autora indaga sobre lo que callaron algunas escritoras que admira: Elena Fortún, Rosa Chacel, Matilde Ras, Carmen Laforet, María Lejárraga, o Teresa de Jesús. Sus textos, escritos desde la represión, la ambigüedad, el menudísimo goce o la duda, la ayudaron en aquella primavera de 2020, cuando su amistad se miró a la luz de una rotura inesperada. María Folguera (Madrid, 1984) es escritora, dramaturga, directora de escena y gestora cultural. Ha recibido distintos premios de narrativa y teatro. «María Folguera consigue conjugar sabiduría y desfachatez de forma sorprendente.» Christina Rosenvinge «Un libro lleno de apuntes brillantes sobre la maternidad, la escritura y el teatro (símil y contrapunto de la experiencia), un diálogo con las vivas y con las muertas, y una guía para entender mejor lo que nos hizo el año 2020.» Aixa de la Cruz.

 

La autora:

 

   María Folguera (Madrid, 1984) es escritora, dramaturga, directora de escena y gestora cultural. Autora de las novelas "Sin Juicio" (Premio Arte Joven 2001) y "Los primeros días de Pompeya" (2016), ha coordinado la antología de relatos "Tranquilas. Historias para ir solas por la noche" (2019) y ha estrenado textos teatrales como "Elena Fortún", "El amor y el trabajo", "La blanca" o "Hilo debajo del agua". Ha recibido distintos premios de narrativa y teatro.

 

Cruces rojas

Sasha Filipenko

Traducción del ruso de Marta Rebón

Notas de Ferrán Mateo

Alianza Editorial, Madrid, 2021,197 páginas.

 

Sinopsis:

  

   Un joven llamado Alexander se muda a un apartamento en Minsk. Llega con una tragedia a sus espaldas y ninguna intención de hacer nuevos amigos. Pero Tatiana Alekséievna, su vecina nonagenaria, insistirá en compartir con él sus recuerdos antes de que el alzhéimer los borre por completo. Como mecanógrafa del ministerio del interior ruso durante la Segunda Guerra Mundial, Tatiana tuvo a su cargo la comunicación con Cruz Roja Internacional sobre de los soldados apresados por el bando enemigo; entre ellos, su marido. Después pasaría años en un campo de concentración. La memoria de Tatiana, pronta a extinguirse, se afirma como testimonio de la arbitrariedad del régimen soviético y de la impiedad hacia su propio pueblo. Sasha Filipenko (1984, Minsk) es un autor bielorruso de habla rusa. Tras abandonar su formación musical clásica, cursó estudios de literatura en San Petersburgo y trabajó como periodista y guionista. Esta es su cuarta novela.

 

El autor:

    

   Sasha Filipenko (1984, Minsk) es un autor bielorruso de habla rusa. Tras abandonar su formación musical clásica, cursó estudios de literatura en San Petersburgo y trabajó como periodista y guionista. Esta es su cuarta novela.

 

El voluntario

Salvatore Scibona

Traducción de Ramón Buenaventura

Alianza Editorial, Madrid, 2021, 505 páginas.

 

Sinopsis:

    

   Hamburgo, 2010. Un niño que habla un idioma incomprensible es abandonado en el aeropuerto. Vietnam, 1966. El joven Volun se alista en la Marina para romper con su anodina vida en una granja de Iowa. En Nuevo México, una comuna de amor libre engendra a un chico. Forzado por una rama clandestina del gobierno de Estados Unidos, Volun acepta una misión engañosa y terrible. En adelante se llamará Tilly. Cada proceso de búsqueda entraña una nueva destrucción. Tres hombres en busca de identidad. Una historia de padres e hijos que no lo son. Y la inexorable violencia que los contiene a todos como una matrioshka. Salvatore Scibona nació en Cleveland, Ohio. Estudió filosofía y matemáticas en Santa Fe, Nuevo México, y obtuvo una maestría en el Taller de Escritores de Iowa. Su primera novela fue finalista del National Book Award e incluida en "los libros del año" de Granta.

 

El autor:

 

   Salvatore Scibona nació en Cleveland, Ohio. Con su primera novela fue finalista del National Book Award y ganador del Young Lions Fiction Award. Su obra ha sido premiada con una beca Guggenheim y los premios Pushcart, O. Henry y Whiting. El New Yorker lo incluyó en su lista de "20 Under 40". Dirige un prestigioso programa de becas del Centro Cullman para Académicos y Escritores en la Biblioteca Pública de Nueva York.

 

lunes, 17 de mayo de 2021

SOÑANDO CON GUSANOS EN UN MUNDO PSICÓPTICO

Dias de euforia

Pilar Fraile

Alianza Editorial, Madrid, 2021, 219 páginas

 

    

Esta novela de Pilar Fraile, ganadora por cierto del XIX Premio de la Crítica de Castilla y León, es una gran alegoría distópica en la que todas las relaciones interpersonales son virtuales. Heredera en buena medida, o al menos influenciada por la atmósfera lisérgica y el erotismo contundente -vocabulario incluido- del realismo sucio de Ray Loriga, si bien en ciertos momentos recuerda a la escritura de Juan José Millás. La autora, Pilar Fraile (Salamanca, 1973) es narradora, poeta y y doctora en Teoría de la Literatura.

   Si algo es la novela, es sobre todo una indagación en las contradicciones que nacen de nuestra condición humana, cada día más condicionada. La escritora lo hace mediante una brillante, satírica y penetrante distopía que se adelanta a ese futuro que en gran medida ya se refleja en nuestros días. En la novela, que al inicio funciona como un libro de relatos con el riesgo de descolocarnos, los personajes van apareciendo poco apoco, y nos introducen en su universo, con su voz identificable que, al principio, da la impresión de ser muy distinta. Mas, a medida que el texto avanza, se van cruzando, siguiendo un camino con múltiples curvas y recovecos  que como lectores tendremos que ir articulando a la manera de un puzzle.

   Y todo ello en una novela que se incardina en los nuevos tiempos, limítrofes con la ciencia ficción negativa convertida en realidad y en donde el éxito depende de datos y estadísticas, un baremo que pretende hacerles felices. Pero también en esta competición por esa existencia feliz, nada es lo que parece.

   La novela, dividida en dos partes:”Crecimiento”, “Descrecimiento”, se inicia con un sueño que María no se puede sacar de la cabeza. Sueña con gusanos que, o bien  le damos una dentellada o son ellos los que nos van devorando. Ella y Roger tienen los jueves sus sesiones de sexo semanal, pero lo malditos gusanos delirados les obliga a cambiar el sexo por un paseo normal. Otro dato importante en la novela, el Big Data: gestionan  su  felicidad mediante algoritmos. Mas el sexo semanal es el alimento que precisan para aumentar los niveles de dopamina y serotonina. La siguiente semana, igualmente sin sexo. Y los algoritmos originales dejan de funcionar. Por eso María le sugiere a Roger que se busque otro match. Será una rubia y los resultados del nuevo algoritmo resultan ser óptimos, hasta el punto de llegar a pensar en incluir al porno en las estadísticas y algoritmos.

    En una breve sinopsis, se puede decir que en Días de euforia hay una amalgama de destinos que dependen de una distopía en la que el éxito está en manos de algoritmos, de cifras, estadísticas…todas ellas en búsqueda de la felicidad. Pero la existencia de los protagonistas (una analista de Big Data, un bróker, una experta en reproducción asistida, un gestor de grandes capitales) entra en quiebra cuando la realidad se aleja del guión que habían imaginado. ¿Alguna salida? Una búsqueda frenética de soluciones. El sueño con gusanos que aparece en las primeras páginas del texto, empujará a María, una de las principales protagonistas, a interrogarse sobre su forma de vida, porque ella también será víctima del conglomerado poco menos que incontable de datos y cifras.

    

                                      

                                            Pilar Fraile

    Pilar Fraile emplea en esta novela una estructura en gran medida coral. Con distintas voces, a veces disonantes, pero que la autora va conjuntando hasta el punto de darnos la impresión de que escuchamos una única voz. Novela alegórica y a la vez inquisitiva que debería remover conciencias y preguntarnos si los datos y estadísticas para crear algoritmos son el camino apropiado para caminar por la senda de la felicidad.

   La novela toca muchos otros temas, como las relaciones de pareja, la función del porno, los deseos reprimidos, el interrogante de si somos dueños de nuestro destino o estamos sometidos a un implacable control que quizás no percibamos, pero que está ahí. Y difícilmente seremos capaces de escapar a sus decisiones tendentes a manipular nuestras decisiones. Este es el rostro exitoso y feliz que pretenden vendernos en un mundo superfluo donde todo el mundo aparenta lo que no es y nuestra existencia aparece gobernada por cifras y algoritmos. Hacia este mundo psicótico caminamos en nuestro tiempo, en la sociedad del Big Data que recopila nuestros datos, todo lo que somos para dictarnos cómo ser felices.

 

Francisco Martínez Bouzas

 

sábado, 15 de mayo de 2021

EL PAISAJE ALUCINADO DE BURROUGHS

Marica

William Serwad Burroughs

Traducción de Marcial Souto

Editorial Anagrama, Colección Compactos, Barcelona, 200 páginas

 

     

 

   Refiere el narrador y ensayista mexicano Juan Villoro que el día 6 de septiembre de 1951, en el medio de una bruma etílica y cegadora, de la que solamente salía cuando se hallaba drogado, William Serwad Buburroughs (1914-1997), aceptó el desafío de Joan, su mujer y probó su puntería al estilo Guillermo Tell. Los amigos ya estaban acostumbrados a los “juegos telepáticos” de la pareja; y sabían que la patente homosexualidad de Burroughs y la maratoniana ingestión de drogas impedía cualquier contacto físico entre los dos. El hecho es que Joan colocó un vaso sobre su cabeza y Burroughs apretó el gatillo desde la distancia de tres metros. Fue un asesinato accidental y compartido que hizo  que la adicción por la escritura penetrara en el cuerpo de Burroughs. La entera obra literaria de Burroughs es, en efecto, un ejercicio sostenido de la estética devastadora de aquella bala disparada en México.

   El inmenso suburbio, capital mundial del delito que era la ciudad de México en los años 50 se convirtió para el futuro autor de Yonqui o El almuerzo denudo, sus dos primeras obras en solitario, en un infierno transitable, en un abismo a su medida para ocultar y olvidar la pesada y desagradable realidad. Todo esto viene a cuento debido a la edición de Queer, traducida en repetidas ocasiones, por Anagrama con el título de Marica.

   Los inicios literarios de Burroughs tienen su origen en la sensación de catástrofe y de pérdida que le supuso la muerte de Joan. “Todo me lleva a la atroz conclusión de que jamás habría llegado a ser escritor sin la muerte de Joan”, escribía él mismo Burroughs en 1985, año de edición de Queer. Y junto a la pólvora, las cartas de Jack Kerouac y de Allen Ginsberg. Las misivas  de ambos se sitúan en el arranque literario de Burroughs. Porque el profeta del beat, nacido en 1914, más viejo y menos codicioso que  Ginsberg y Keruac, nunca pensó dedicarse a la escritura. Su intención era contribuir con su ingenio a las ufanías y alardes de los otros. “Mi novela son las cartas que ye hago llegar” le comentaba Burroughs a Allen Ginsberg.

   Sin embargo, en México redactaría si primera novela, Yonqui,  confesiones de un drogadicto irremediable, bajo el pseudónimo de Bill Lee, y que apareció publicada  treinta años después, junto con la correspondencia que le serviría de apoyo para su obra quizás más conocida, Las cartas de ayahuasca (1963).

    

                                    

                                  William S. Burroughs

 

 

La personalidad contradictoria de Burroughs no es merecedora ni de un juicio moral condenatorio ni de una glorificación como ángel estremecedor que precisó de un asesinato como motor de arranque de su narrativa. Como escritor debemos juzgarlo únicamente por sus obras: un baúl repleto de las más tremendas experiencias existenciales, de heteróclita vitalidad. También como experimentador de novedosas técnicas de arquitectura narrativa, como el “cut-up” o de recortes al azar, que tienen como finalidad descubrir de forma aleatoria el relato oculto de la realidad. La relación polémica que Buroughs establece con la literatura, surge con fuerza en Marica, el relato del deambular de un joven ambiguo por locales sórdidos, en el medio de una fauna humana en estado de podredumbre.

   Si el lector quiere meterse en el particular mundo de uno de los escritores menos edificantes del siglo XX y contemplar ese paisaje alucinado que constituye su universo narrativo de este “gurú” de cinco décadas, tiene en Marica un pequeño atlas de la mayoría de los temas de uno de los personajes de mayor carisma biográfico de los últimos tiempos.

 

Francisco Martínez Bouzas

 

domingo, 9 de mayo de 2021

CINCO HERMANAS ESPAÑOLAS EN EL BUENOS AIRES DE 1900

 

Las ingratas

Guadalupe Henestrosa

Aguilar – Alfaguara, Buenos Aires, 238 páginas.

 

 

   Argentina fue un país inmigratorio desde mediados del siglo XIX. Y lo siguió siendo durante buena parte del XX. Lo proclamaba la misma Constitución de 1893, en la que literalmente así se pronunciaba. “El Gobierno Federal fomentará la inmigración europea y no podrá restringir, limitar, ni gravar con impuesto alguno la entrada en el territorio argentino de los extranjeros que traigan por objeto laborar la tierra, mejorar las industrias e introducir las ciencias y las artes.” Hoy sabemos que el Buenos Aires de de 1859 se jactaba de tener 1.300.000 habitantes. Una cifra que en 1914 se había multiplicado casi por ocho, hasta alcanzar los ocho millones. El 42,7% procedían de la inmigración.

   Desde entonces la temática de la inmigración alimenta un buen porcentaje de la narrativa argentina. Y las novelas “inmigratorias” suelen obtener éxito en el irónico país donde la “única salida es Ezeiza”.

   En la escritura de ficción, la inmigración puede aparecer como fenómeno macro-social o, como acontece en Las ingratas de Guadalupe Henestrosa, en una versión micro y sentimental. Novelas las emociones y sentimientos de un grupo de mujeres inmigrantes españolas que llegan a Buenos Aires a finales del siglo XIX, adentrarse ficcionalmente en los amores y desamores de cinco hermanas, una sobrina y una pensión. En los secretos familiares, en las cuentas pendientes, en las pequeñas traiciones y actos heroicos cotidianos. Eso es lo que pretende la autora en su estreno como novelista. Una pensión y cinco hermanas que llegan al Plata tejen la trama de Las ingratas, un homenaje que la autora rinde al valor y a la fuerza de sus abuelas, ambas inmigrantes españolas, llegadas a Argentina prácticamente con lo puesto. Pero con la ilusión de construirse una nueva vida en una ciudad  y en una cultura desconocidas.

   La autora, Guadalupe Henestrosa no se detiene en los hechos políticos que se registraban en el país austral a comienzos del pasado siglo, aunque los anota sucintamente como referencia y contexto. Fija sobre todo su atención en las vicisitudes de estas cinco mujeres y la sobrina, hija de una de ellas. Escribe la crónica de sus existencias a partir del momento en que pisan el suelo austral.

   La novela, en buena medida, adopta la estructura y la tonalidad del folletín sentimental, y lo sigue rigurosamente. El estilo de Guadalupe Henestrosa es sobrio, prescinde de lo estridente y evita las  descripciones y escenas ampulosas.

                           

 

                                    Guadalupe Henestrosa

 

 

   Y es su gran mérito, porque la autora hace un mestizaje de géneros: mezcla la poma del folletín con la sequedad de una escritura sin galas ni aditamentos. Una saga pues sobre un grupo de mujeres españolas que, sobreponiéndose  a los cruentos años de la “modernización capitalista”, y tras cruzar el Océano, contribuyeron con sus esfuerzos anónimos a crear la identidad argentina. Ellas son las “abuelas” de lo que hoy es el país austral. Con sus amores y desamores ayudaron a larle vida al Buenos Aires de inicios del siglo XX.

 

Francisco Martínez Bouzas