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jueves, 6 de abril de 2023

UNA EXPERIENCIA HUMANA TOTAL

El acontecimiento

Annie Ernaux

Traducción de Berta Corral Corral

Tusquets Editores, Barcelona, 128 páginas.

     

 

   Annie Ernaux (1940) fue la primera mujer francesa galardonada con el Premio Nobel (año 2022). La Academia Sueca resaltó el coraje y la agudeza clínica con la que destapa las raíces, las alienaciones y limitaciones colectivas de la memoria personal, y que la propia autora confiesa vivir sus libros.

   Y también los vive en esta novela en El acontecimiento, en la que en la ciudad de Rouen descubre que se encuentra embarazada. Estamos en octubre de 1963, una estudiante de veinte y tres años detecta un embarazo no querido, y se ve obligada  a recurrir a vías clandestinas para poder interrumpir su preñez, ya que en Francia el aborto todavía era ilegal. Ni siquiera posee un lugar en el lenguaje.

   El acontecimiento rescata los días y las etapas de una “experiencia humana total”: la desesperada búsqueda de soluciones, la apatía, la ambigüedad de los médicos y la sistemática fascinación de los varones, la compañía de algunos vecinos de la calle, y el encuentro con la madre, no exenta de cierta fiereza y acritud.

   El acontecimiento selecciona además,  uno por uno, los sentimientos y emociones de la protagonista: la espera todavía con la ilusión y anhelo de que el ciclo retorne, hasta el terror cuando definitivamente tiene la certeza de su embarazo, así como el extravío y la desesperanza cuando se encuentra sola y sin ninguna solución.

   El relato del proceso abortivo, y por consiguiente de la conclusión del embarazo se hallan casi como esculpidos en la piedra, y por lo tanto jamás se olvidarán. No es de extrañar que los varones sean únicamente espectadores: desde la mirada exclusivamente indiferente unas veces, otras llena de censuras. Solamente son las mujeres las únicas que se atreven a ayudar a Annie, ya sea por compasión, ya por dinero, porque hasta su propia pareja se desatiende del asunto.

   Al final del libro, el lector no puede permanecer esclavo de la compasión o de la piedad. La reacción que debe brotar es la de cuestionar por qué Annie no ha podido vivir en su momento este dramático acontecimiento en la seguridad de un hospital. ¿ Por qué tuvo que ampararse en el riesgo de la clandestinidad, como se han visto obligadas a hacer millones de mujeres?

    

                                                

                                          Annie Ernaux

 

   El acontecimiento es pues el relato de un suceso muy duro en la vida de una mujer: el aborto. Y la autora lo relata haciéndonos partícipes de una historia tan trágica como conmovedora, reveladora de la situación de la mujer en los años sesenta. Y lo ejecuta en una obra que emplea distintos niveles narrativos y temporales.

   En la arquitectura narrativa la autora introduce secuencias con reflexiones entre paréntesis que sirven para analizar los que ocurre en el momento del acontecimiento que la autora documentó en una agenda. Annie Ernaux fue capaz de dar cuenta de semejante e íntima situación sin caer en el quejumbroso testimonio al que cierta literatura nos tiene acostumbrados. Una escritura escueta, sin muchas palabras ni adornos, sin irse por las ramas, recreando las incontables situaciones críticas y horrorosas que le acontecieron. La ausencia de ornamentos y límites es en este libro una plausible virtud. A la autora le es suficiente la fuerza de su escritura, sin concesiones, para convertir su propia experiencia en un escalofriante relato de una realidad prácticamente universal.

 

Francisco Martínez Bouzas

 

viernes, 4 de septiembre de 2020

EL AMANTE DE CHOLÉN




El amante


Marguerite Duras

Traducción de Ana Maria Moix

Tusquet Editores, Barcelona, 152 páginas.



   Aunque no es ninguna novedad, sino la novela que Marguerite Duras publicó en 1984, el gusto por leer la escritura de la autora francesa en la excelente traducción de Ana Maria Moix, me ha hecho volver a leer sus páginas. El éxito que tuvo la novela traducida a cuarenta y cinco lenguas y ganadora del Premio Goncourt, no obstante ser un libro muy breve, fue algo que rompe las leyes de la lógica de los sistemas literarios. Porque además es preciso señalar que L’Amant, escrita solamente en cuatro meses e inspirada en una serie de fotografías familiares de su adolescencia y juventud, no es la mejor novela de Marguerite Duras. La novela fue considerada como un relato autobiográfico, cuando en realidad es una biografía, si bien la critica yerra al centarse casi exclusivamente en ese carácter autobiográfico. Pero la autora jamás reveló lo que había de verdad y ficción en su obra. Ocultó datos sumamente relevantes en la temática de la pieza: la relación sexual entre una adolescente de catorce años y un joven de veinte y seis, en la Indochina de entre guerras. Hoy sabemos que esa adolescente era la propia Marguerite Duras, y el joven, el hijo de un millonario chino de nombre real Lee Von Kim que localizaría a Marguerite en Francia después de muchos años.

   Así pues, los dos protagonistas de la trama existieron en la realidad. En el año 1984, fecha en que la escritora francesa compuso esta historia, acababa de salir de una cura de desintoxicación alcohólica. Su visión, al escribir sobre aquella niña y sobre aquella historia, no superada de su infancia, es de una pureza total. No es posible imaginar intenciones perversas en un joven millonario que, cada día espera a su amante a la salida del colegio. Y su clase de virginidad escritural se revela ya en la prosa delicada y poética con que está escrita la novela. A pesar del fuerte erotismo que se encierra en sus páginas, este no se basa en la descripción de escenas sexuales, sino en el ambiente opresivo, enfermizo y corrupto en el que se desarrolla la infancia y la adolescencia de la adolescente. El sexo fue para ella una especie de válvula de escape frente a los problemas familiares que tenía que soportar. Apenas conoció a su padre fallecido a causa de una enfermedad: Y su madre era una mujer desnortada, agotada mentalmente y unida al hijo mayor por el complejo de Edipo, que la incapacitaba para negarse a complacerlo, olvidándose del resto de la familia.

   La única salida  de la niña/adolescente era soñar un mundo alejado del ambiente familiar y sumirse en otro ambiente definido por la delicadeza del amante chino, en su paciencia de hombre enamorado, y en el misterio de la espera.

   En la trama de la novela, no hace acto de presencia la protagonista, ni con nombre, ni con apellidos. A pesar de eso, sabemos que ella, Marguerite Duras, es la que nos está sumergiendo e su vida. Solamente podemos conocer que estamos en 1925. Una voz en tercera persona nos hace saber que una chica de apenas quince años, todavía con el pecho de niña, y con la familia en la miseria, está realizando un viaje en el trayecto que atraviesa el delta del Mekong. Regresa de sus vacaciones que había pasado en un hogar de la familia en la provincia de Don Thap. Y viene de vuelta al colegio en Saigón. La madre quiere que haga las oposiciones de matemáticas, pero ella lo que pretende, por encima de todo, es escribir.

   Mientras se halla en el puente de la embarcación, atrae la atención de un joven de veintisiete años, de origen chino, hijo y heredero de un importante hombre de negocios. Inicia la conversación con la adolescente y, al desembarcar, le propone acompañarla en su automóvil. Ella acepta y la lleva a la ciudad, para que ingrese en el colegio.

   A partir de aquel momento, la chica nunca  hará el viaje en el autocar para los indígenas. Siempre tendrá una limusina esperando por ella. Cenará con el joven chino en los locales más elegantes. Ella se da cuenta de que el chico chino se halla a su merced. Es consciente igualmente de que en adelante su madre no debe conocer nada de lo que suceda. Y en la adolescente surge el deseo cuándo él se lo pidió. De este modo, el dolor se transforma en placer. La niña se da cuenta de que lo desea. Harán el amor una y otra vez.

   Así se inicia una relación que la chica pretende creer que es únicamente sexual y de puro interés. Empieza incluso a hacerse pagar como si fuese una prostituta. Así puede llevar dinero a su casa. La madre y el hermano mayor pretenden aprovecharse, hasta que el padre del joven chino se entremete desaprobando la relación.

   Solamente mucho más tarde, la adolescente reconocerá sus propios sentimientos, la profundidad y la sinceridad de su amor hacia aquel joven de ojos esquinados, porque no tenía energía de amar más allá debido miedo, y su padre no le permitió vivir su oportunidad, esa locura de amor por la adolescente blanca, convertida en la mujer que le proporcionaba placer al amante de Cholén.

    
                                        
                                          Marguerite Duras

 
Quizás, a pesar de algún salto temporal sin mucho sentido, lo que provoca una novela un poco dislocada, lo cierto es que Marguerite Duras, escribió un libro único que habla a través de las pausas, a través de pequeños cuadros y secuencias, a través de detalles e imágenes. En el fondo, lo que pretende explicar en esta novela es la necesidad de contar. La obligación de la escritura.

   La autora se encuentra atada a la narración para indagar en sí misma, para otorgarle una nueva visión a su personalidad de personaje que se va formando a través de la senda de la adolescencia. Mucho más que de una historia de amor en la vida de una adolescente, de lo que habla la autora es de otras cosas. En primer lugar, del deseo de dar y recibir amor gracias a un hombre “prohibido” en aquel tiempo por su origen chino, por ser rico, por no ser europeo. Es la voluntad de sentirse dueña de sí misma y, al mismo tiempo, una niña. Y todo el territorio de Indochina, con las planicies de barro y arroz y la fuerza de la corriente del río Mekong que avanza sin pausa hacia el Pacífico… Todo eso y mucho más tiene su huella en esta novela.

Francisco Martínez Bouzas