domingo, 5 de junio de 2022

PARA NO MORIR EN EL INTENTO, MUJER DE CUARENTA AÑOS

Más que una mujer

Caitlin Moran

Traducción de Gemma Rovira

Editorial Anagrama, Barcelona, 2022, 347 páginas.

 

   

 

 

    Caitlin Moran (Brighton, 1975) es una famosa comentarista de la televisión inglesa, muy seguida en las redes sociales y con miles de lectores de su segunda novela How to be a Woman (Londres, 2011). Traducida a múltiples idiomas. En aquel libro defendía el “feminismo exaltado” (son sus palabras) y de tolerancia cero con la cultura patriarcal. Pero al mismo tiempo argüía contra la feminidad perfecta vendida en estereotipos; y al  margen igualmente del feminismo académico, un feminismo aburrido que, en su opinión, ya ha llegado a un punto muerto. Exaltada y criticada hasta la exasperación. Martin Amis, por ejemplo, dijo de ella que es más macho que los machos.

   En este segundo libro, traducido al español por Anagrama, la que habla es una Caitlin Moran de cuarenta años que ha superado múltiples experiencias vitales, y ha transmutado sus prioridades. Pero sigue escribiendo con una pluma super aguzada. El libro pretende ser una guía personal para hacerse mujer sin morir en el intento y al ritmo de las horas de un día cualquiera. Ser mujer madura, escribe, significa estar cansada y contar en meses  las cosas que has esperado y que podrías hacer.

   El libro además habla de lo duras que son las mujeres con ellas mismas, del feminismo odiado por los hombres jóvenes, hasta el punto de llamarlas feminazis. Y sin embargo piensa que el feminismo puede también ayudar a los hombres. Por eso propone crear un sindicato de mujeres que, en su opinión, funcionaría, porque al menos el cincuenta por ciento de los hombres huyen del trabajo doméstico.

   Muchos otros temas y tareas tiene que abordar una mujer de cuarenta años: el sexo conyugal con hijos por medio, el sexo de mantenimiento que sirve para conservar los engranajes del capitalismo bien engrasados (ella y su marido lo tenían a las nueve antes de que saliera el primer libro; ahora les interrumpen las llamadas telefónicas). También habla de un sexo aburrido en el que la mujer no gana, lo que describe como masturbarse dentro de una mujer.. También opina que las mujeres piensan distinto y ven el mundo de manera mucho más simple. Las mujeres, bajo esa óptica, tienen un super poder debido a la adrenalina que les permite más cerebro. Por eso una mujer es más inteligente y rápida. Mas el futuro que Caitlin Moran quiere para las mujeres es que puedan ser tan perezosas, estúpidas, tontas y simples como los hombres.

    

                                 

 

                                       Caitlin Moran

 

El recurso que la autora utiliza para describir esa realidad de ser mujer a los cuarenta, casada y con hijos y reivindicar vidas como la suya, es diseccionar un día cualquiera, un día corriente de su vida, relatando en cada capítulo del libro un tema al que asigna una hora concreta de su jornada; así por ejemplo vemos que las cinco de la mañana es la hora de querer cambiar el mundo; las ocho la del polvo conyugal, las diez la de las vulvas. En definitiva, sin tiempo para aburrirse.

   No obstante, la autora está muy atenta a la hora de medir su palabras y no revelar detalles de su vida personal. Parte, eso sí, parte de una instantánea de su vida privada, lo que la aboca a hablar de un tema más profundo y polémico.

   Un libro que se lee de una forma rápida y amena como si fuera una conversación con una amiga, en buena medida debido al estilo ágil, sencillo y perspicaz de la autora. Pero un libro que pretende  seguir creando una complicidad femenina en nuestro tiempo. Un viaje de aprendizaje en forma de novela muy instructiva.

 

Francisco Martínez Bouzas

 

viernes, 3 de junio de 2022

UN POEMA ÉPICO DEL ABSURDO IMAGINARIO

 La caza del Carualo

Lewis Carrol

Traducción de Jordi Doce

Ilustraciones de  Tove Jansson

Nórdica Libros, 64 páginas

(Libros de siempre)

 


   Lewis Carroll escribió y publicó The Hunting of Snark bastantes años después de la publicación de Las aventuras de Alicia en el país de las maravillas, en 1874. Los traductores se han visto en aprieto para traducir a sus respectivas lenguas ese ser (el Snark). Así se ha optado por mantener el original inglés, traducirlo por Carualo en español o por Corbeirán en gallego. En todo caso carece de importancia la traducción de un término que en español podría significar sarcasmo.

   Lo importante es qué pensar de un libro escrito al revés, de atrás para adelante, empezando a componerlo por el último verso (“ que el Snark Cocón  era perverso”). Un libro que es además una especie de poema épico del absurdo imaginario inexistente. Un libro sorprendente, inesperado que solamente podía haber sido cocido en la tahona imaginaria del padre de Alicia, Lewis Carrol.

   El lector de este singular y raro poema advertirá de inmediato que el Sanark (o Carualo e una de las traducciones al español) no forma parte de ningún espécimen de animales majestuosos, pongamos por caso, los dragones, los unicornios, los yetis, sino de una especie mucho más plebeya, aunque castiza, como los biobardos o los gamusinos. Todo el largo poema de Lewis Carroll gira alrededor de las inciertas coordenadas del  Snark. De las que pasa lista a estas cinco características ciertamente chocantes. Su sabor crocante, su holgazanería, su nulo sentido del humor, su querencia por las casetas de baño y la codicia. Y, aunque algunos Skark resulten inofensivo, “como hechos de miga de mazapán”, otros -ojo cazadores ¡- son verdaderos cocones. Así pues, una criatura enigmática, como, por cierto, lo es su creador, Lewis Carroll, en el que, no obstante, la capacidad fantaseadora se desarrolló  de forma incomparable.

   El libro trata de la aventura de nueve hombres y un castor que, tras varios meses de navegación, desembarcan en tierra extraña con el propósito de capturar la singular criatura.

    

 

                                        

                             Portada de la primera edición

 

 

Como libro, La caza del Snark viene a ser un puro adorno, una nadería, si es que se considera que en la literatura debe primar otra lógica que no sea la derivada de las leyes de la creación artística. Pero, si admitimos que, desde el punto de vista literario, son tan encomiables los escritos del “nonsense”, en los que se produce un verdadero triunfo de la imaginación, como  cualquiera otra historia inventada, por mucho realismo que se le eche, los textos de Lewis Carroll, además de otros plausibles valores, tales como los alegóricos y morales -¡ incluso de la búsqueda hegeliana del Absoluto han hablado los exegetas!-, La caza del Snark es literatura en estado puro, una porfía de extraordinario humor e inspiración. Y una contradicción de las normas del”buen sentido” literaio. Recuérdese que el poema fue escrito a partir de versos que le venía súbitamente a su mente, que desconocía su significado que va siendo completado poco a poco yendo hacia atrás. El libro por otra parte ha sido objeto de varios estudios. El más completo es El Snark anotado por Martin Garner en 1972.

 

Francisco Martínez Bouzas

miércoles, 1 de junio de 2022

NADA ES POESÍA SI NO SE ROMPE

estos ojos que ven

Gema Estudillo

Asociación Cultural Garvm, Cádiz-Huelva, 2022, 85 páginas.

 

   

  
No es la primera vez que me acerco a los poemas de Gema Estudillo, profesora y filóloga que trabaja compaginando su labor docente con la creación, la crítica, la traducción literaria y la edición. Codirige revistas de poesía y nos deleita con recitales de poesía propia o ajena en revistas del género, sin excluir las redes sociales. Autora de una plaqueta Estudio de la materia y de un poemario, Complementos circunstanciales. Practica pues sobre todo el arte de la palabra convertida en belleza y en el gran misterio del mundo, como escribió un poeta de mi tierra.

   Ahora nos agasaja con este poemario estos ojos que ven, en el que la poeta describe lo que sucede o lo que captamos en nuestro interior. A veces con poemas muy breves de apenas dos o tres versos, y avanza con lentitud y con ritmo entrecortado, pero sobre todo siendo capaz de transmitirnos vivencias personales que cada uno de los lectores las puede convertir en universales.

   El libro en sí, en su mayor parte, puede ser leído como un largo poema, aunque Gema Estudillo lo trocea en poemas que tienen sentido si lo leemos de forma independiente. Acierta Lola Andrés en un prólogo tan largo como profundo al diferenciar en el poemario dos partes. Una primera que ocupa la mayor parte del libro, de tonalidad elegíaca  en la que la poeta se centra en la enfermedad y en la muerte del padre. Todo dicho con confidencia y delicadeza, pero con inmenso desconsuelo. Pero la vida sigue y ahí están los hijos, realidad y también metáfora de que la existencia que perdura, no  merma definitivamente; continúa de forma durable. Todo escrito sin algaradas lacrimógenas ni estridencias. Únicamente con la cautela del dolor ante el duelo. Y con los hijos, los deberes rutinarios, la cotidianidad del trabajo.

   Como final del libro un largo poema, terreno indiviso, dedicado a la chilena Sabka Goldberd, con la que conversa y recupera aquellos lugares, aquellas ciudades en el que las piedras doradas le traen a la memoria los judíos deportados o gaseados por los nazis. Poemas rebosantes de fuerza vital y de gran potencia.

   Los poemas de Gema Estudillo evocan el sentimiento, a la vez universal y personal, de la pérdida de sus antecedentes: la muerte como insalvable anémona adherida al tiempo (página 30), la cicatriz, la herida sobre el pecho y la necesidad de llorar por el padre muerto, “una carcasa desprovista de aliento” (página 24). Y ante esa grieta, esa pérdida. Necesita el silencio, el hueco de la obscuridad que la cobija (página 29). Pero a su lado yacen esos jóvenes -sus hijos- de sonrisa ancha, de labios sonrosados, embrocados en la vida, avarientos de belleza… para recordarnos nuestra propia herrumbre.

   Además del sentimiento de la pérdida, por el poemario circulan otros temas: la envidia de los veranos con mujeres con hombros descubiertos, mientras el yo poético, ella, se rebusca, se palpa y se pregunta cómo será la sombra “tras la que te encontré”; la zambullida en la mañana fría y solitaria…

   Pero estos ojos que ven es sobre todo un poemario de duelo, duelo contenido, “herida que canta” (página 69). Un libro que es mucho más que lo dicho en estas líneas, pero en el que el diálogo con el padre muerto, centraliza la mayoría de los poemas. Un poemario que refleja dolor, pero también contemporaneidad y que demanda un lector atento para desentrañar el fuego-dolor que todo lo consume.

   Poesía alejada de lo volcánico. La poeta sabe contener la aflicción y convertirla en calma furiosa. No hay desenfreno ni desmesuras, pocos operadores poéticos formales, pero sí, gritos que nos interpelan. La poeta alienta con acierto la respiración lírica, por dolorosa que sea. Ese es su cometido: no inducirnos a gozar sensorialmente, sino a pensar.

 Francisco Martínez Bouzas


 

Gema Estudillo



Selección de poemas de estos ojos que ven


“una carcasa desprovista de aliento.

un agujero en el que dormita la sangre.

un hato de piel que guarda los huesos.

si no hubo paz hoy la tienes.

si no hubo descanso hoy es eterno.

ni beso helado ni sombra de luz,

nada que se le parezca excepto no sentir.

cerrar  los ojos y no sentir.

exactamente eso.

apagarse contra la sombra.

difuminarse a contraluz.

la nada absoluta.

el no-cuerpo..

ni rostro, ni voz, ni olvido

habitando la memoria

y pronto también nadie para recordarlo”

 

…..

 

“tu cuerpo, enredado en los hilos de la noche,

habitará por siempre

la sombra de mis días.

 

…..

 

“comienza a ser un sueño que se difumina

a lo lejos en la hoguera fría de la nieve

comienza a ser un sueño y me cuesta discernir

lo cierto de lo improbable,

encontrar argumentos de los que a veces

dudo para no amarte,

contruir una vida sobre frágiles cimientos

en la que ya no estás.

me resisto y busco, olvidadas en los cajones

migajas de otro tiempo contigo que me expliquen

-como en un libro de instrucciones-

qué hacer para erigir una vida,

 aunque sea también incierta en algún lugar”

 

…..

 

“a través del guante tu mano consuela,

ase, calienta

ahuyenta la sombra de

este pájaro

 

(Gema Estudillo, estos ojos que ven, páginas 24, 40, 55, 63)

 

domingo, 29 de mayo de 2022

LA SEGADORA DE LA MUERTE

Atentado

Juana Salabert

Alianza Editorial, Madrid, 2022, 212 páginas.

 

  

 

   En todas las novelas de Juana Salabert (París, 1962, pero hija de padre español exiliado del franquismo) el horror está siempre presente. Por mencionar alguna, citaré a Varadero, Mar de los espejos, Velódromo de invierno o La noche ciega. También en su último texto narrativo, Atentado, cuya trama transcurre en menos de media hora, tiempo suficiente para que se produzca una serie de acontecimientos violentos: Secuestros, muertos, rehenes, provocados por el terror del yihadismo, tal como se vio en el 11 M, en Bataclán, en la Ramblas de Barcelona, y doriamente lo seguimos teniendo presente en muchos sitios.

   Pero todo acontece en una ciudad imaginaria del norte de España, paradigma quizás de tantas otras ciudades  que desde el 11 M han sufrido la devastación del terrorismo. La novela surge de una imagen repentina que se le presenta a la autora como un fogonazo: la imagen de los últimos instantes de una vida, siendo conscientes todos los personajes que van a morir en manos de la irracionalidad y del fanatismo, en un atentado que nos es una metáfora, ni engaña a nadie. La novela es pues una profunda cala en el mal como tendencia de la condición humana, el mal convertido en crueldad y sadismo. Novela pues sobre el horror que llevamos padeciendo de forma especial desde que comenzó el el presente siglo.

   La acción de la novela, como ya señalé, tiene lugar en una ciudad imaginaria, Finis, que la autora sitúa en Cantabria. Es una tranquila ciudad de provincias que, en un amanecer de agosto,, con los turistas, callejeando por el casco histórico, se produce un masivo atropello terrorista, con toma de rehenes poco después por los responsables del comando terrorista. Y todo transcurre en apenas veinte minutos: el atropello, el apuñalamiento en la plaza y la toma de rehenes  y el intento de destrucción del teatro modernista.

   Y eso es lo que cuenta la novela: “Qué se piensa, qué se siente cuando te das cuenta de que puedes estar viviendo los postreros momento de la propia vida”

   En cuanto a la estructura, organizada por capítulos cada uno de los cuales está protagonizado por uno o dos personajes, en la calles o plazas que habitan, víctimas y victimarios. Así nos encontramos con una niña de familia mexicana que había huido del narcotráfico, un quiosquero en paro que sustituye al titular que había tomado vacaciones, turistas como una egipcia de Nueva York, un argentino, un policía, un francoespañol, una guía turística. Personajes que, de alguna forma retratan a la sociedad  actual y que constituyen los pilares maestros de la novela.

    

                                           

                                     Juana Salabert

 

   Una peculiaridad del relato es el hecho de que la autora cuando aborda a los personajes terroristas, no elige una primera persona narrativa porque le resulta tremendamente duro. Al contrario, se centra narrativamente en las víctimas, en su dignidad y fortaleza, en la bondad, en la belleza, en el esfuerzo por conservar la vida.

   Lo narrado en la novela lleva al límite las emociones humanas, sobre todo el miedo de las víctimas, sus sensaciones de vulnerabilidad. La autora fue capaz de ir forjando una atmósfera donde la tensión hace constantemente acto de presencia. Y por ello enfoca de cerca a sus personajes, sin excluir los rostros de los terroristas. La novela, en base a ese recurso, reproduce el dolor, el silencio, la respiración de cada personaje escuchándoles en sus temores. Y retrata un mundo donde la amabilidad y la ternura están ausentes. Así pues, una buena novela tensa sobre un tapiz de seres humanos que se ven obligados a respirar en un mundo feroz y opresivo.

 Francisco Martínez Bouzas