domingo, 11 de diciembre de 2022

INVADIDOS DE NEOPURITANISMO

Ofendiditos

Lucia Lijtmaer

Editorial Anagrama (Nuevos Cuadernos Anagrama), Barcelona, 2021

 

   

 

 

    Un libro muy breve alejado de la ficción, en su séptima edición desde 2019, y con un subtítulo:”Sobre la criminalización de la protesta”, que llama la atención de todos aquellos que creemos que la protesta es uno de los recursos más propios de nuestra especie, porque, ya desde que nacemos, hay semejantes que nos ordenan y someten, y ante eso, en muchas ocasiones es preciso protestar, ser disidentes. Y contra la disidencia se emplea el término “ofendiditos” o neopuritanos que n significan exactamente lo mismo. La autora de este ensayo breve es Lucia Lijtmaer (Buenos Aires, 1977), pero asentada en Barcelona huyendo de la dictadura, escritora, crítica cultural y autora de varios libros.

   En este ensayo analiza el debate sobre el término “ofendiditos”, sobre el cambio de paradigma, el triunfo de la censura que, pr ejemplo, cien años después de su creación, reprueba los cuadros de Egon Schiele o Balthus. Acierta la presentación editorial: las verdaderas amenazas a la libertad de expresión no vienen de las minorías feministas  u “ofendiditos”, sino de los poderes estatales: político y legislativo. Si bien señalar despectivamente al ofendido, no criminaliza nuestro derecho a la protesta.

   Pero Lucía Lijtmaer analiza también el tipo de conducta del que protesta por todo: frente a actos machistas, injusticias sociales o cierto arte que, en el momento de su creación, no originó repulsa. Se les llama con distintos apelativos: nuevos puritanos, feminazis u “ofendiditos”. Su texto pretende ahondar en ese léxico, en su uso interesado para ocultar lo que en realidad pasa y en lo que se deja al margen: la libertad de expresión que se halla constantemente amenazada, pero no por los “ofendiditos”, sino por  los poderes políticos. Para ello se criminaliza el derecho del “ofendidito” y nuestro derecho a la protesta.

   La autora comienza aclarándonos que el concepto puritanismo empezó a utilizarse unido a lo que se denomina políticamente correcto, al que se podría asociar el de censor, y que suele atacar lo poco acertado o lo reprochable. Pone el ejemplo de la censura de las exposiciones de Egon Shiele en Inglaterra y en Alemania en 2018. También se pregunta qué es un puritano o en qué ha derivado el concepto puritanismo El puritanismo es un desvío calvinista, y como movimiento social, religioso y político, se radicalizó y obtuvo su mayor relevancia en Massachussets con la persecución, la histeria, los juicios y el ahorcamientos de las llamadas brujas de Salem acusadas de brujería por el delirio de unas niñas.

   

                                        

                                          Lucía Lijtmaer
 

 

    Hay un puritanismo activista o neopuritansmo que suele tener que ver con la moral sexual. Es neopuritanista quien censura una “ofensa” de tipo sexual en una obra artística. “Ofendidito” se suele emplear para mofarse de quien se siente resentido, aquel que tiene los gatillos fáciles para la indignación, es hipersensible, está ahí para llamar la atención y se contrapone al fiero analista, políticamente incorrecto, corto de mirar.

   En España la idea de corrección política es un calco estadounidense, asentado por los presidentes Bush, fomentado en nuestro país por una notable cantidad de sentencias y acusaciones contra humoristas, músicos y artistas que ven cercenada su libertad de expresión. Todo ello hace renacer una nueva era puritana que constriñe cada día más la libertad de expresión. Pero al mismo tiempo, los partidarios de la corrección política como Vox, Bolsonaro, Salvini, Hazte Oír, entre otros, están logrando que sus opiniones entren a formar parte del fascismo, de la ultraderecha y de los discursos del odio. Y lo mismo ocurre con la conocida como Ley Mordaza en España que se está utilizando contra el activismo social.

   Un breve ensayo que nos permite diferenciar entre los “fendiditos” y el verdadero neopuritanismo que acosa a los que más libertad reclaman y nos avisa del fantasma que recorre Europa: el fascismo.

Francisco Martínez Bouzas

 

viernes, 9 de diciembre de 2022

"MÍA!: LOS ENTRAMADOS FAMILIARES

Mia                                            


Miguel Dueñas

Editorial Candaya, Avinyonet del Penedès (Barcelona) 2022.

 

   

 

Hace más de un año que no tenía la oportunidad de comentar-reseñar un fruto de una de las editoriales más selectivas, en su independencia, de este país. Y acercarme de paso al autor de esta novela, Miguel Dueñas (1975), autor ya consagrado tanto en narrativa de formato largo como en la de los relatos. Narrador con un pulso sutil, sólido y consciente de las fuerzas que ejercen sobre nosotros en la cotidianeidad, a juicio de sus editores.

   Los inicios de la novela no son alentadores. Suena la expresión: “la suerte de cosas por las que tuvo que pasar la familia”, y que los padres bastante tienen con lo suyo. Todo lo relata Mía, la principal protagonista y narradora homodiegética, en un monólogo interior a través del que expresa sus pensamientos más íntimos y lo que acontece en su entorno familiar. Sabemos igualmente de entrada que el padre de Mía está hospitalizado, que hace siete años fue secuestrado, y que su hermano Víctor todavía no había nacido. El padre se autoliberó días más tarde. Ahora solo teme a la muerte. Mía está emparejada con Claudio y su hermano Víctor es un niño superdotado.

   El secuestro del padre de Mía es el punto de arranque de la novela. Un secuestro no superado psicológicamente y que le empuja a realizar acciones inverosímiles. La madre, con mucho esfuerzo, había estudiado para ser técnica de rayos. Siempre fue su aspiración, pero le bastó toparse con un desconocido para olvidarse de por vida de todo a cuanto aspiraba.

   Todo acontece en el marco escénico de una familia. De ahí la importancia del lenguaje descriptivo que emplea Mía en una novela que tiene difícil encaje en las categorías canónicas de la mismas. Porque la historia poco tiene que ver con las diversas clases de novela. Y además no hay inicio, clímax, desenlace. En mi opinión, estamos ante una novela de observación, caracterizada por el análisis de los distintos aspectos del devenir de una familia, vistos desde dentro, de las evasivas de los personajes para ocultar aquello que no quieren  escuchar, ni que se escuche.

   

                                             

                                        Miguel Dueñas

 

    Una narración intercalada con retrospecciones, con una cierta importancia a los engaños, simbolizados por una moneda. Las cosas que han hecho que puedan falsearse o directamente dejar de ser contadas. Mía llega a pensar que el engaño o la ocultación pueden llegar a ser necesarios.

   En la novela no sucede nada espectacular ni dramático, si exceptuamos el secuestro del padre, anterior al inicio de la historia, aunque influirá decisivamente en lo que en la novela se cuenta. Y sin embargo hay narración, un discurso que integra una sucesión de acontecimientos de interés humano, a pesar de la banalidad de algunos de ellos. Por eso esta novela que poco más cuenta que el acontecer diario de una familia, despierta y mantiene la atención del que la lee.

   Buena caracterización de los personajes, especialmente de Mía y de su hermano Víctor, el niño superdotado. Y una prosa que no se distingue por sus galanuras, pero que sigue el consejo de Álvaro Cunqueiro: contar claro, seguido y bien

Francisco Martínez Buzas

 

martes, 6 de diciembre de 2022

REVOLUCIONARIOS LIBERADORES Y CIRUJANOS TORTURADORES

A lo lejos el cielo del sur        


Así les hacemos la guerra

Joseph Andras

Traducción de Álex Gilbert

Editorial Anagrama, Barcelona, 2022, 175 páginas.

 

   

  

 “Dos textos de literatura no ficción” según Sylvie Tanette en Les Inrockuptibles, un hecho que es un estímulo para aquellos que somos incondicionales de la narrativa no ficcional. Dos textos breves que dibujan un retrato de personajes intercambiables de la liberación y de la opresión, y que están en los orígenes, quizás remotos de los conflictos que aún hoy nos sacuden. Su autor, Joseph Andras, tres novelas con esta en su haber: De nos fréres blessés, en 2016, ganadora del Premio Goncourt a la primera novela, que el autor rechazó para expresar su repudio a la institución y a la competición literaria. Un nuevo estímulo para mi lectura, muy alejada de la literatura competitiva. Y Pour vous combattre (2022). Autor así mismo de un texto poético: Vive tranquilo en Normandía y no desea inmiscuirse en los movimientos literarios parisinos.

   El primer relato juega con la figura de un icono: Ho Chi Minh, el líder supremo de Vietnam y sumo sacerdote de un comunismo difuso. De un Vietnam hoy rendido al comercio internacional. Pero en otro tiempo su contorno fue otro: el de un peregrino sin un franco en París, y siempre controlado por la policía. Su primer nombre Nguyén Tât Than. El mundo salía de la Gran Guerra. En el país del Támesis había trabajado de todo, incluso distribuyendo alimentos a los muertos de hambre. Como un ser “denso como una sombra”, así lo retratan en 1918. Un año más tarde, el futuro Ho Chi Minh de unió a un colectivo de Patriotas Anamistas, y asumió la identidad de Nguyen Ai Quôc.

   El relato va detallando los pasos, gestiones y andanzas de Ho Chi Minh en Francia mientras fue Nguyen Ai Quôc. Peticiones, llamamientos, viajes, encarcelamientos, mudanzas de un descamisado de veintinueve años; los espionajes a los que fue sometido, los tugurios en los que habitó. Todo para labrar y exigir la libertad que le corresponde a su pueblo, aturdido por el alcohol y el opio, con mujeres maltratadas y capitalistas franceses que se enriquecen a costa de los más humildes de su pueblo. Hasta convertirse en el Patriota, en el centro del movimiento anamista y adherirse a la Tercera Internacional. Será el “Ghandi franciscano” pero infunde ya verdadero pavor. Aunque reconoce que Indochina no estaba madura para la revolución, y le correspondía al socialismo sembrar las semillas de la emancipación.

   Se desconoce si en esos años tuvo vida amorosa, si cedió un pedazo de aquel corazón consagrado por entero a la política y a alcanzar la independencia de su pueblo. Hasta que se convence de que había llegado la hora de ir más allá, y regresa a su tierra a apelar a las masas y a conquistar la independencia. Desde entonces será Ho Chi Minh.

   La segunda parte, Así hacemos la guerra está estructurada en forma de tríptico, y su núcleo diegético es un tremendo alegato narrativo, con base en la realidad, contra el maltrato animal. Tres Paneles componen el tríptico.

   En el primero se nos cuenta que en el University College de Londres se intenta demostrar si la presión salival es independiente de la arterial. Un hombre está fumando rodeado de animales, mientras un perro vivo yace en la mesa de operaciones con el vientre abierto y una incisión. Es presa de convulsiones y el público revienta a carcajadas. El retrato es una viva y casi plástica crítica contra la vivisección animal. Una crítica que hará suya la National Anti-Vivisección Society, creada por una mujer feminista que considera viles las disecciones de cuerpos, y el calvario que hacemos padecer a animales inocentes.

 

 

                                           

                                       Joseph Andras

 

 El segundo Plano acontece en 1985 en California. Se ciega a una parte de la colonia de macacos rabones para realizar un estudio de la áreas visuales, auditivas y motrices del cortex. A uno de ellos, llamado Britches, el día le desaparece bajo sus pequeños párpados cosidos, porque le incrustan un sonar en la mitad superior de su rostro. Hacer el mal para curar el mal en la casa de los horrores. Pero alguien llegó a la obviedad de que se podía seguir dando vueltas con un niño ciego en una jaula. Y  a pesar de que el estado concede toda clase de créditos a los torturadores, el Frente de Liberación Animal rescata a Britches y con él a cerca de quinientas vidas que crecerán con los de su especie.

   Finalmente lo que Joseph Andras relata en el tercer Panel sucede en Charleville-Mézieres: una vaca, junto con su cría, es llevada al matadero. Pero saltan del camión y ambas galopan gozando de la libertad. Todos, policía incluida, corren tras la vaca para que el orden, las grandes palabras, no se vengan abajo. Finalmente un diluvio de fuego, los disparos de dieciocho policías se abaten sobre la vaca.

   Si algo debería distorsionar nuestra visión de la realidad y de la vida, estos relatos nos lo hacen palpable. Porque, para el mundo de hoy, ahí están los derechos del hombre, el hombre medida de todas las cosas para ocultar tanta sangre, tanta barbarie cometida sobre seres vivos. Un leguaje preciso debería incendiar nuestras conciencias -también nuestra cólera-; un lenguaje que parece que tiene que ver con fuerzas salvajes acrecienta la intensidad de estas dos novelas breves.

 

Francisco Martínez Bouzas

 

jueves, 1 de diciembre de 2022

"LOS MUERTOS": UNO DE LOS MEJORES RELATOS DE LA LITERATURA INGLESA

Los muertos.                                     


Cuento de una noche de Navidad

James Joyce

Traducción de Esther Cruz Santaella

Ilustraciones de Sandra Rilova

Editorial Catedral (sello del Grup Enciclopèdia), Barcelona 2022, 93 páginas.

 

    

    Los muertos. Cuentos de una noche de Navidad es a juicio de la crítica y de muchos lectores una de las grandes joyas de la narrativa de todos los tiempos. Su autor James Joyce (1882 -1941) lo incluye como el más extenso, elaborado y el que culmina Dublineses (Dubliner, 1914). James Joyce es posiblemente la figura más relevante de la literatura de lengua inglesa en la primera mitad del siglo XX. Su influjo modificó y renovó la literatura misma, no obstante tener un solo tema como material de su obra: el Dublín de su adolescencia y juventud. Y ello a pesar de negarse a ser considerado como escritor irlandés, y renunciar incluso a la ciudadanía tras la independencia.

   Aunque su obra más ambiciosa es Ulises, a lo largo de su existencia como narrador, fue dando a la imprenta unos relatos sencillos sobre su mundo juvenil: Dublineses. El último de ellos, The Dead (1907) logra un hondo sentido romántico y cristalino, sin dejar de ser sobrio. Un relato con un extraño destino editorial ya que el editor, quizás impulsado por el veto de la corte real ante alguna alusión al rebelde mundo irlandés, quemó todos los ejemplares.

   “Los muertos” afirma Harold Bloom es la obra maestra de Dublineses; sigue abiertamente a Dante en cuanto a su diseño. Si nos fijamos en Gabriel, protagonista de la historia “tiene cualidades muy humanas que comparte con el propio Joyce. Y puede ser, como sostienen ciertos críticos, que el antihéroe  de “Los muertos” sea todo un retrato joyceano con una autocondena”. En cualquier caso Harold Bloom considera que este breve relato es a la vez ambiguo y exquisito.

   El narrador sitúa la historia de “Los muertos” en una fiesta con ambiente navideño. La historia se desarrolla casi por entero en la casa de las hermanas Morkan (Kate y Julia).Son dos hermanas mayores que ofrecen una fiesta y un baile tradicional en su casa. A través de distintas conversaciones vamos conociendo al resto de personajes, en especial a Gabriel Conroy, sobrino de las ancianas y principal protagonista. También a su esposa Gretta. Gabriel es profesor y crítico literario; y todo está centrado en su mundo interior, en sus preocupaciones porque debe pronunciar un pequeño discurso. Duda de si debe o no incluir a Robert Brwning o algunos fragmentos de Shakespeare, ya que  teme que los asistentes al baile no sean lo suficientemente cultos para entenderlos.

   El punto álgido se dispara al regresar al hotel: su esposa se siente dolida debido a que, al escuchar una canción, recuerda a un antiguo novio ya fallecido, lo que le hace reflexionar sobre los vivos y los muertos. Y Gabriel comprendió que una sensación como la que sintió su esposa, era amor.

   

                                      

                                            James Joyce

 

    Llama la atención el ritmo del relato: pausado y siempre muy contenido. Es plausible la forma en la que se conduce al lector hasta el desenlace, al hacer reflexionar al protagonista en la “vergonzante conciencia”  de sí mismo, en la fugacidad de la vida, en muertos que vivieron intensamente, y por eso mismo sus vidas siguen latiendo en el alma de muchos vivos con vidas anodinas. Por eso mismo, la muerte late como tema de fondo y hace que se retrate el interior de los protagonistas.

   En el final del relato, la historia abandona lo trivial y se adentra en lo sobrehumano, adquiriendo un tono de vaga tristeza la voz del narrador. “Los muertos” es sin duda uno de los relatos más líricos de la literatura inglesa. En el mismo la intemperie aparece como un escenario climatológico, ya que a lo largo del relato todo es un juego de nieve, aire frío y oscuridad.

Francisco Martínez Bouzas