lunes, 21 de diciembre de 2015

"HORA ZULÚ": PRISIONEROS DE UN TIEMPO ETIQUETADO



Hora zulú
Santiago Lopo
Traducción del autor
Mar Maior (sello de Editorial Galaxia), Vigo, 2015, 216 páginas

   Si bien este ejercicio de ficción de Santiago Lopo poco o nada tiene que ver con las propuestas metaliterarias, es posible que su lectura haga surgir no pocos interrogantes en aquellos lectores  habituados a propuestas narrativas convencionales, basadas, sobre todo, en discursos compactos y lineales. Sin embargo, la arquitectura compositiva de Hora zulú da razón de su carácter posmoderno, un territorio poco frecuentado en el sistema literario gallego, al que pertenece originalmente la novela de Santiago Lopo, y en general en todas las narrativas. Por eso mismo, Hora zulú puede producir a veces ciertas dosis de pasmo, pero su estructura compositiva y sus imputs, fueron reconocidos, hace ya muchos años. por escritores que trabajaron desde el otro lado del espejo como Henry James, Borges o Walter Benjamín, entre otros. Historias fragmentadas, ramificadas, las multiplicidades o el libro rizoma que dirían Deleuze y Guattari.
   Hoza zulú fue galardonada en el año 2012 con el Premio de Novela García Barros, cuyo jurado tuvo la intrepidez de premiar una novela cuya arquitectura compositiva está basada en fragmentos, una opción que hoy tiene cabida en la narrativa porque responde a nuestra forma de percibir el mundo, cada vez más fragmentado, inconexo e incoherente.
   Hora zulú es en efecto una novela construida a base de fragmentos, de registros de naturaleza muy diversa, pero eso no quiere decir que carezca de un centro oculto para hacer cuadrar y coincidir las piezas de esta nove-puzzle. En su ejerció narrativo, Santiago Lopo relata en efecto una historia de esos fragmentos (poemas, informes hospitalarios, anexos de los mismos, correos electrónicos entre dos psiquiatras y cinco textos rotulados con el título de la novela). Mas todo ese material no denota un cajón de sastre, sino que remite a una historia que un lector activo sabe apreciar.
   Aparentemente la trama de la novela no parece otra cosa que la búsqueda de identidad de una persona que aparece herida al pie de un acantilado en la costa gallega. La amnesia que parece padecer, hace que lo internen en un hospital psiquiátrico. La multitud de fragmentos, y de forma especial los correos que una psiquiatra le hace llegar a un antiguo compañero, y los cinco textos que se apropian del nombre de “Hora zulú”, parecen remitir a la figura de un misterioso Profesor -el hombre desnudo y herido hallado en la playa gallega-, cuya enigmática figura atrae la atención del lector hasta el desenlace final. Mientras todo eso sucede, el texto nos acerca al ambiente de un hospital psiquiátrico, por cierto muy humanizado, y a temas e interrogantes ecológicos que tienen que ver con el desenlace.
   Sin embargo, el tema de la novela, la idea-eje subyacente y que además le confiere sentido a la historia, va mucho más allá de la misma, y nos remite a las etiquetas espacio-temporales en las que se mueve la humanidad. El tiempo, como las vidas humanas, no es lineal, no existe, por mucho que lo etiquetemos en husos horarios para intentar entenderlo. Somos pues esclavos de su medición. De ahí la razón de ser del título: una “hora zulú”, alejada de cualquier meridiano. Será nuestro deseo de liberarnos de ese sistema de referencia, de detener el tiempo, lo que induzca o determine el desenlace del relato, y por lo tanto de la trama, la parte visible del iceberg que esconde este artefacto narrativo, arriesgado sin duda, más cuya calidad y hondura no me ofrecen dudas, considerando tanto su coherencia compositiva como la línea de pensamiento que la sustenta.

Francisco Martínez Bouzas

                                                       
Santiago Lopo

Fragmentos

“INFORME MÉDICO PIQUIÁTRICO Nº 4
FECHA: 1 DE FEBRERO DE 2000, 12:30 HORAS
Nº DE INTERNO: 222513
PSIQUIATRAS: Francisco Carballo y Zacarías Penselas

DE MANERA SOPRENDENTE, el sujeto decide hablar hoy por primera vez. Después de sentarse, el interno repite insistentemente al doctor Penselas  su habitual pregunta: «¿Qué hora es?» La respuesta del doctor Penselas cito textualmente, es: «¡Ni lo sé ni me importa, coño!» El evaluador se echa a reír y le dice:«Así me gusta». Ante nuestra expresión de incredulidad el paciente continua:«No sé cómo me llamo, ni de dónde vengo. No recuerdo nada. Pero no estoy loco». Le apreciamos un ligero acento cuando habla, casi imperceptible y muy peculiar, pero no reconocemos su origen. Decidimos actuar con cautela y no alterarlo con preguntas personales. Al interrogarlo sobre su primer recuerdo, nos dice: «Estaba mojado y tenía la boca llena de arena». Queremos descubrir si está a gusto en su celda de aislamiento, pero permanece en silencio y empieza aponerse nervioso.
Optamos por terminar la entrevista a las 12:50 horas.
DIAGNÓSTICO: Amnesia retrógrada. Posible demencia.”

…..

“Por eso, queridos amigos, desgraciadamente este reloj de sol nos recordará cada día que somos prisioneros de un sistema de referencia. Nos recordará que nuestra sombra no es libre, nos recordará nuestra cadena perpetua. Vaya faena, ¿eh? No, no os agitéis nerviosos, no pongáis cara de angustia…No llores Faki. Yo sé cómo escapar. Yo lo he conseguido. He sido capaz de contraerme en mí mismo para dejar fluir en mi mente el torrente del río sin prestarle atención. Ahora veo con claridad las múltiples realidades que me rodean. Por eso os animo, desde esta tribuna cuántica, a que encontraros con vosotros mismos. ¡Centraos en lo más pequeño para conseguir lo más grande!”

(Santiago Lopo, Hora zulú, páginas 24, 193)

5 comentarios:

  1. Hola Francisco, me gustaría volver a contactarte. Soy Olga, me recuerdas?

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    1. Creo que sí, siempre que seas la Olga con la que me ocimuniqué hace 10 años (Olga Cristina Serrano). Si es así, me darías una gran alegría que, a través de este blog de crítica literaria,pueda recuperar a una amiga que tanto me ayudó. Si eres otra Olga, también. Sea como fuere, puedes escribirme a mi correo: fmbouzas@yahoo.es
      Ojalá podamos contactar de nuevo. Feliz Navidad!!

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  2. Gracias por tu reseña, como siempre es un gran trabajo que nos invita a leer. Interesante, aunque en lo particular el tema psiquiátrico no me atrapa, pero en el tema del tiempo me parece una invitación buena a leer al autor, ya que coincido que es sólo una consideración que no existe realmente. Gracias.Abrazos de luz.

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    1. Gracias a ti por leerla. Una reseña y un libro además bastante árido. Pero eres una lectora empedernida, una gran lectora muy benevolente además, y siempre encuentras y resaltas lo positivo. Abrazos del mar cuyo perfume me impregna.

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