sábado, 15 de junio de 2019

UNA NOVELA DESGARRADORA



El sermón del fuego
Jamie Quatro
Traducción de Regina López Muñoz
Libros del Asteroide, Barcelona, 242 páginas.

   


    
   La historia que se narra en esta novela, empieza in extremis, donde otras acaban: una mujer y un hombre yendo a un hotel. Pero el inicio es una boda  en Malibú con todo lujo de detalles. La novia, graduada summa cun laude, se casa con el primer chico con el que salió en serio. Ella es cristiana, el novio, agnóstico, pero maleable en opinión de la novia, capaz de modificar su conducta para satisfacer las necesidades de los demás.
   Son Margarett (Maggie) y Thomas. Serán para siempre una sola carne. Un largo salto en el tiempo: Maggie y Thoman llevan una vida normal, aunque un tanto aburrida, y en la vida de Maggie aparece James, los dos cuarenta y cinco años. Inician una relación epistolar, a través de correos electrónicos especialmente, basada en sus afinidades intelectuales, en el interés mutuo por la poesía y la teología. Algo puramente platónico, porque Maggie, en su matrimonio con Thomas nada tiene de que quejarse: una mujer madura, casada y con hijos que han crecido en una familia tradicional y estructurada. La vida perfecta para cualquier mujer, pero ella siente que el hastío, la insatisfacción están corroyendo su matrimonio.
   Por eso inicia esa relación con James, un  famoso poeta. Con él mantiene conversaciones sobre teología y literatura mística. La comunión de ideas no se queda solo en eso. Su relación con el poeta y teólogo hace que en el corazón de Maggie la llama mortecina que le unía a su marido, se apague para siempre. Ambos, Maggie y James se encuentran en un congreso en Nashville y allí descubren que sus agendas cordiales están sincronizadas, son el uno para el otro. Y claro, surge el deseo. Y tras un apasionado encuentro sexual, en la protagonista brota el conflicto: la relación entre el amor carnal y su fe. A  partir de entonces, Maggie no cesará de interrogarse sobre la moralidad, la fidelidad y la voluntad de Dios. Lucha en cuerpo y alma contra la tentación. Y le pide perdón a Dios: “Querido Dios: ¿Puedes perdonar a alguien por un acto del que no es capaz de arrepentirse?” (página 38) Será un romance dubitativo, marcado por la fe, por el saber que está traicionando a su marido, que es una mujer adultera, pero también por el deseo. Una lucha entre la fe y el deseo carnal.
   Jamie Quatro  nos sumerge en esta novela en las embriagadoras  y a la vez confusas mareas del deseo sexual, acuciada su conciencia de la protagonista por el permanente peso de la culpa. El mal -o la sensación de mal- detrás del placer. Llega a pensar que no se debería pedir perdón por sentir lo que siente su cuerpo  de una forma natural. ¿Acaso no dice San Juan de la Cruz que podemos llegar a excitaciones sexuales en el transcurso de los actos espirituales? El desgarro se instala en Maggie porque, dice, me he follado a alguien que no es mi marido, y aquí surge el desgarro: al mismo tiempo está enamorada también de su marido y del hombre con el que ha tenido sexo. ¿Qué debería hacer?, pregunta Maggie. Dejar a un marido, despedirse del hombre con quien se acostó por primera vez  hace muchos años, al marido que se levanta para traerle un vaso de agua?
   En el desenlace, el sermón de fuego: déjame arder pero camina conmigo entre las llamas porque no podemos pasar la vida entera renunciando. Quizás en tantos años  de renuncias, Dios solo haya sido un hermoso y aterrador cuento de hadas! Pero aunque no lo haya sido, y así termina la novela: “Al final de todas las cosas, cando venga el Amor y me pregunte lo que sé, los señalaré, allí sentados a la sombra. Y diré: Ese hombre. Esa mujer” (página 243).
   No son pocas las anotaciones que cabe hacer sobre esta novela. En primer lugar, la temporalización íntima, el sometimiento total del tiempo de la novela  en todas sus dimensiones a la perspectiva interior de un personaje, Maggie en este caso. Jamie Quatro se sirve de una estructura fragmentaria, con continuos saltos en el tiempo, los que le permite a la novelista ir reconstruyendo retazos de la vida de los principales protagonistas. Y también el sentir de un marido y la existencia familiar, incluida la vida íntima y que la ubicación de los deseos sexuales se haga en su temprana adolescencia. Es una estructura escritural en la que se combinan planos temporales, cartas, mensajes, diarios … con la narración propiamente dicha.
   
 

                                          
Jamie Quatro
     
   Pero lo más logrado de esta novela es el hecho de haber plasmado el dilema ético de la protagonista con una sinceridad desgarradora. En nuestro mundo en el que la infidelidad está al orden del día, con crecientes avances en las encuestas y estadísticas -también en el mundo femenino- ¿merece la pena, como hace Maggie, fustigarse de una forma cruel por la debilidad y a la vez rastrear desde el seno de su familia y sus adolescencia el origen de una libido que, casi sin darse cuenta la convirtió en adúltera? ¿Cómo se resuelve el dilema de esta mujer atormentada? No seré ningún spoiler si me pregunto si realmente merece la pena echar por la borda una existencia plácida, aunque sumida en ciertas rutinas y en el hastío, por un pasión amorosa que recompensa y estimula el placer  con una conciencia atormentada. Aquí precisamente reside el desgarro que el lector observará en la existencia atormentada de la mujer protagonista de esta intensa novela.

Francisco Martínez Bouzas

jueves, 13 de junio de 2019

CUATRO POEMARIOS DE EDITORIAL TREA


Se puede decir que Ediciones Trea es una editorial generalista, ya que en sus catálogos conviven varios tipos de publicaciones.
“Fundada en Gijón (Asturias, España) en 1991, Ediciones Trea ha consolidado un prestigioso catálogo con más de un millar de títulos. El eje de su proyecto editorial es el ámbito de las Humanidades y las Ciencias Sociales, atendiendo también a la creación literaria y las ediciones de arte y bibliofilia, entre otras materias como la cultura alimentaria y gastronómica.
Coherente con su vínculo con el territorio, también ha desarrollado un amplio y diverso catálogo de títulos sobre Asturias y, a través de Edicións Nigra Trea, sobre Galicia.
Publica, además, la revista cultural El Cuaderno.
Ediciones Trea obtuvo en 2014 el Premio Nacional a la Mejor Labor Editorial Cultural, concedido anualmente por el Ministerio de Educación y Cultura "al conjunto de la labor editorial de una persona física o jurídica que haya destacado por su aportación sobresaliente e innovadora a la vida cultural española".
Interesado en comentar el poemario de Eva Yarnoz, Cauces del que teje (2019) una de las últimas novedades de la editorial, los responsables de Trea me lo han enviado junto con otros tres libros de poesía: La vida menguante de Pedro Luis Menéndez, Todo se hará público de Nuria Ruiz de Viñas, Mi padre de Eduardo Manga.
   Hoy me satisface publicar este avance editorial con la seguridad que sobre alguno de ellos volveré, con una valoración personal.


Cauces del que te teje
Eva Yárnoz
Editorial Trea, Gijón 2019,  68 páginas

Sinopsis:

“Cauces del que tejeevoca un entramado de fuerzas invisibles que ordenan el universo, un cosmos al que solo podrá accederse trascendiendo el reino de la mente. Toda la obra de Yárnoz es una enorme Apología de Sócrates, donde de manera reiterada se nos recuerda que solo desde el no saber la realidad podrá comenzar a ser verdaderamente comprendida. La futilidad de la intelectualización de la realidad está presente a lo largo de toda su obra. 
A diferencia de su poemario anterior, Filiación, donde la creación de atmósferas y la musicalidad eran más esenciales, en este la poeta se ve inmersa en una vorágine hiperanalítica que, paradójicamente, pretende renunciar a comprender intelectualmente lo que la rodea y buscar así la liberación del sufrimiento psicológico, de las resistencias a las situaciones cotidianas y, en definitiva, de la infelicidad. Es la vieja lucha de la conciencia contra la inconsciencia, la de Arjuna contra los demonios de su mente. Pero también es la asunción de realidades dolorosas desde la distancia emocional, y la disciplina que no es tal cuando logramos elevar el vuelo y contemplar la realidad desde una perspectiva más totalizadora.”

La autora:

Eva Yárnoz (Pamplona, 1975) es licenciada en Filología Hispánica por la Universidad Autónoma de Madrid, ha cursado estudios de postgrado en Reino Unido y se ha dedicado profesionalmente a la traducción. Ha colaborado con la Red de Bibliotecas Públicas del Ayuntamiento de Madrid impartiendo sesiones de lectura y de escritura poética.Colaboradora habitual de la revista ConVersos,ha publicado los poemariosUniversalia ante rem (2015) y Filiación (2017), obra ganadora del Premio Flor de Jara de Poesía 2016; Cauces del que teje fue finalista Premio de Poesía César Simón 2015.


Mi Padre
Eduardo Moga
Editorial Trea, Gijón, 114 páginas.

Sinopsis: 

 Con dos líneas, la estrofa de una poema o un poema competo. Delimita Eduardo Moga el tema de su libro. Y ciertamente no nos engaña:
“Por muchos que me esfuerce, no consigo recordar nada más de mi padre”.
“Mi padre se llamaba Abel.”
Basta ojear los poemas del libro para percibir todo lo negativo que percibe en la figura paterna.

El autor:

Eduardo Moga (Barcelona, 1962) ha publicado dieciocho poemarios, entre los que destacan La luz oída(premio Adonáis, 1996), Las horas y los labios (2003), Cuerpo sin mí (2007), Bajo la piel, los días (2010), Insumisión (2013), El corazón, la nada (Antología poética 1994-2014) (2014) y Muerte y amapolas en Alexandra Avenue (2017). Ha traducidoLlibre d’amic e amat, de Ramon Llull, y Espill, de Jaume Roig, así como obras de Frank O’Hara, Évariste Parny, Charles Bukowski, Carl Sandburg, Arthur Rimbaud, William Faulkner y Walt Whitman, entre otros; practica la crítica literaria en diversos medios y ha sido responsable de varias antologías poéticas. Ha publicado los libros de viajes La pasión de escribil (2013) yEl mundo es ancho y diverso (2018); dos selecciones de entradas de su bitácora, Corónicas de Ingalaterra(2015 y 2016); y los ensayos De asuntos literarios (2004), Lecturas nómadas (2007),La disección de la rosa (2015), Apuntes de un español sobre poetas de América (y algunos de otros sitios) (2016) y Homo legens (2018). Ha sido director de la Editora Regional de Extremadura y coordinador del Plan de Fomento de la Lectura en Extremadura. Mantiene el blog Corónicas de Españia.


La viada menguante
Pedro Luis Ménéndez
Editorial Trea, Gijón, 2019, 73 páginas.

Sinopsis y autor:

Después de tres décadas sin publicar un libro completo de poemas, dejando al margen publicaciones electrónicas y participaciones en obras colectivas, Pedro Luis Menéndez(Gijón, 1958) vuelve con La vida menguante a establecer un diálogo entre la infancia, el paso del tiempo y los laberintos sin salida en que se va convirtiendo nuestro propio existir: «Como quien cambia cromos / desesperadamente / y nunca llega al último, / yo tampoco en mi vida completé ningún álbum. / ¡Qué largo es el invierno de las fotografías! / Mi historia en blanco y negro»
Cofundador de la colección de poesía Aeda en 1978, ha publicado Horas sobre el río (1978), Escritura del sacrificio(1982) y Canto de los sacerdotes de Noega (1985), poemarios a los que recientemente se ha añadido el libro de prosas cortas Postales desde el balcón (2018).


Todo se hará público
Nuria Ruiz de Viñaspre
Editorial Trea, Gijón, 2019, 90 páginas.

Sinopsis:

«Debería comenzar diciendo que este libro, en realidad, es más que un libro, que a lo mejor es un bosque de palabras y sentidos. O de huecos y sinsentidos, como tal vez diría Nuria Ruiz de Viñaspre para no dejar títere con cabeza o cabeza sin títere que la pasee. Aunque a lo mejor no tenemos ya cabeza y somos en este mundo sólo cuerpos descabezados de títeres que se balancean en una barraca de feria. Lo que sí puedo resaltar es que este libro no se nos cae de las manos, que no se parece a ninguno, aunque está plagado de referencias literarias o filosóficas que multiplican sus significaciones. Un libro con sentido y consentido, porque su autora ha sabido dejarlo ir por donde ha querido cuando ha visto que la llevaba al misterio que es la literatura y la vida.» (Ángeles Mora)

La autora:

Nuria Ruiz de Viñaspre dirige desde 2014 la Colección Eme (Escritura de mujeres en español). En 2004 obtuvo el Premio de Poesía Ciudad de Tudela (Navarra), en 2014 fue galardonada con el Premio Racimo de Literatura a la trayectoria literaria y en 2015 se alzó con el Premio de Poesía César Simón con su obra, La zanja. Entre sus últimos títulos, El pez místico (2009), Tablas de carnicero (2010), Órbita cementerio (2011), Tabula Rasa (2013), Pensatorium (2014), La zanja (2015), El temblor y la ráfaga (2018) y Células en tránsito (2018). Su obra ha sido traducida a varios idiomas e incluida en diversas antologías.

miércoles, 12 de junio de 2019

NADIE NOS DARÁ UNA SEÑAL PARA SALIR DEL EXTRAVÍO


El lugar de la espera
Sònia Hernández
Acantilado, Barcelona, 2019, 173 páginas.

   


   El lugar de la espera es una novela que no se amolda al uso de lo que se suele entender desde un punto de vista canónico (inicio- desarrollo-desenlace). Sin una trama encarrilada desde el primer momento, pero sí con un largo discurso coral, aunque narrado por la primera persona del plural que representa, de alguna manera, a aquellos que nacieron en eso que llamamos Democracia. Hijos de una Constitución que engañosamente prometía a cada quien ser lo que quisiera ser. A una edad en la que ya han superado la juventud, los miembros del grupo coral se niegan a tratar esos temas, a hablar de que los han traicionado o al menos decepcionado. En sus palabras encubiertas, se intuye sin embargo cuál es el sentido de lo que no dicen. Y así, como muchos personajes de Samuel Beckett, reiteradamente citado por la autora, todos a su manera buscan su sentido en el mundo.
   Un discurso complejo pero fascinante que nos ofrece Sònia Hernández (Terrassa, 1976) que dejó de ser una figura anónima del mundillo literario en español con Los Pissimboni (2015) y con El hombre que se creía Vicente Rojo (2017) y varios libros de poesía.
   Lo que en El lugar de la espera nos ofrece es un testimonio, al margen de convenciones, mas rebosante de significados y de interrogantes. Una interrogación en definitiva sobre la propia identidad.
   Una voz en plural que inicia su discurso en un punto intermedio de la historia, como si fuese una voz teatral que sale al escenario, hace referencia a ese conjunto de jóvenes, ya en las puertas de la madurez, enteramente frustrados porque de ellos se dijo que eran la generación mejor preparada de la historia, y sin embargo no encuentran ni su significado ni su lugar en la vida. Su libertad, aunque sin determinismos excesivos, no pasa de ser una utopía elaborada de consignas y empujes para consumir más cada día y seguir consumiendo. Ese es el lugar simbólico en el que viven los protagonistas de esta novela coral. El de una generación desilusionada, perdida, a la espera de la señal que les indique el momento de tomar decisiones que aporten algo de sentido a sus existencias. Porque hasta ahora todos sus sueños no han dejado de ser vanas quimeras.
   La voz teatral en primera persona  -un alter ego de Beckett- inicia su largo discurso  como  he dicho in media res, y compone un relato coral que aparentemente da la impresión de ser una fábula chistosa y ocurrente para adultos, pero que, si somos capaces de leer entre líneas, nos informa de lo que está ocurriendo. Así, por ejemplo, Javier, que todo lo esperaban de la Democracia, está dispuesto a denunciar a sus padres porque ha tocado fondo y se encuentra desconectado de la realidad. Los va a denunciar porque, cuando era niño, no lo educaron para lo que vendría después. Denunciará también al sistema educativo porque le ha engañado, le ha robado sus oportunidades. Malva, otro personaje de la voz coral, fue una actriz de éxito que “cayó” de pánico al salir al escenario. Ahora atiende la barra de un bar, y calcula que dentro de dos años podrá volver a actuar  y de nuevo será famosa. Alguno de sus amigos le dice que escribirá una obra de teatro especialmente pensada en ella. Pero nadie ha empezado a escribirla, y Malva, que a veces hace pensar que está muy sola, dentro de dos años ya no será joven.
   Sergio entiende que no tengamos energías para planear nada, pero él dice que está obligado, que no se resigna a no tener hijos, y quiere luchar contra el capitalismo, una lucha que él ingenuamente  cree no haber perdido.
   Todos sin embargo se entristecen porque ni siquiera hemos intentado luchar. Vassili (Basilia) es artista con una sensibilidad poderosa  tiene la intención de preparar una exposición grandiosa para dentro de unos meses, quizás coincidiendo con el regreso de Malva al teatro. Pero quizás la verdadera obra de arte es el intento incansable de ser sí mismo. Y así el trabajo de Vassili estará siempre inacabado. Noe, en realidad Noelia  es el único del grupo que se ha enfrentado a sus contradicciones y ambigüedades: de ser ella pasó a ser él, pero creció mucho y no intenta representar la vida de los demás. Solo representa la suya: conseguir cada día   vivir como un hombre habiendo nacido mujer.
   

                                               
Sônia Hernández


 Y de esta manera, buscando cada uno  algo que de  sentido a sus vidas, los personajes de El lugar de la espera se erigen como la voz de la generación en la que se prometía todo lo que uno desease. Defienden y asumen el fracaso de sus propias vidas; algo así como aceptar convivir en un mundo en el que solamente somos marionetas de alguien que a escondidas las mueve. El tren que los debiera llevar al éxito no se detiene ante ellos. Tampoco ante nosotros, que nos conste. Si uno deja de resistir, puede sufrir menos. Es absurdo oponerse al diagnóstico que está fijado para todas las generaciones. También para la actual, cuya formación dicen que raya lo sublime. Ellas y ellos tendrán sus lugar en el lugar de la espera, y sus sueños se esfumarán en lo que realmente es la vida: un continuo misterio que nos va apareciendo en el camino y en el que nada está predeterminado y menos el éxito.
   Una novela con cierto carácter críptico, excelentemente escrita y que retrata no solo el devenir de una generación sino el de todas: nadie recibirá la señal para salir del extravío. Salir o quedarse es su responsabilidad.

Francisco Martínez Bouzas