viernes, 3 de julio de 2015

ESCRIBIR AL LLAMADO DE LA MUERTE



El último libro de Emma Olsen
Berta Dávila
Traducción de Rubén Ruibal
Mar Maior (sello de Editorial Galaxia), Vigo, 2015, 107 páginas

   Mar Maior, ese mar para navegar todos como reza la leyenda de su lema, publica en estas fechas la segunda contribución de la viguesa Editorial Galaxia al libro gallego traducido al español. Tres publicaciones con distinto recorrido: A esmorga (La parranda) de Eduardo Blanco Amor, considerada por la crítica y por muchos lectores el mejor libro gallego de todos los tiempos; Tranparencia o barbarie de Basilio Lourenço Fondevilla, una profunda reflexión crítica sobre el discurso neoliberal. Y una de las muestras más representativas, y de gran calidad literaria, de las nuevas voces de la literatura gallega. Es El último libro de Emma Olsen que hoy comento en esta bitácora.
   Como acabo de decir la de Berta Dávila (Santiago de Compostela, 1987) es una de las voces emergentes de la literatura gallega tanto en el terreno de la narrativa como en el de la lírica. Una voz ya consolidada, no obstante su juventud, en ambos géneros. La novela que ahora traduce al castellano Mar Maior, es una pieza breve que atesora una gran madurez tanto en el plano diegético como en el técnico, sin que falte esa brisa posmoderna metaliteraria sobre el mismo proceso de escritura de la propia novela. La novela obtuvo el Premio Narrativa Breve Repsol del año 2013, el Premio al Mejor Libro de Ficción otorgado por la Asociación Galega de Editores en el mismo año. Y ya antes de su publicación era sin ninguna duda  un original que más de un jurado quisiera hallar en sus deliberaciones. De ello soy testigo.
   Una novela de vías de trenes que se cruzan, así define Berta Dávila a su novela. Esas vías no son precisamente las que aparecen reproducidas en la fotografía de la portada que nos trasladan sin duda a ese cronotopo que es Faith, la última estación de la línea férrea abandonada en Dakota del Sur, un lugar paralizado en el tiempo, sino a las rutas de los personajes que pueblan este pequeño libro e intervienen en la historia. Y de una forma especial, la vida de Emma y la de su amiga, la inquietante Clarissa, los dos grandes pilares, las heroínas de esta ficción.
   El último libro de Emma Olsen se cimienta y gravita en los postreros momentos de la vida de Emma, la principal protagonista. Escritora famosa, enferma de un cáncer terminal, regresa a Faith en una suerte de vuelta a los orígenes para cerrar el círculo que había quedado inconcluso hacía más de veinte años: recuperar a la Emma adolescente que tenía el mundo por delante -la marcha de Faith fue para muchos una huída-, y sobre todo para contar la historia silenciada durante mucho tiempo, el gran secreto que marcó para siempre la existencia de la protagonista. Así pues, Emma Olsen va a dedicar los últimos alientos de su vida a saldar la deuda con aquellos con los que tuvo lazos de amistad, de amor o rechazo; y sobre todo con Clarissa que es a la vez vértice y vértigo, un ser que ama los límites, las fronteras que está prohibido superar. Y todo aquello que había sucedido entre ella y la amiga en sus respectivas etapas de adolescentes, será lo último que escriba, lo que le permitirá morir tranquila.
   Emma escribe pues al llamado de la muerte (“… es curioso que sea precisamente la muerte lo que me llama a contarlo”, página 11). Por eso mismo en la novela existe una auténtica obsesión por las formas de morir, porque matarse era la única forma de huir que las niñas de ocho años podían conseguir por ellas mismas. Desde esta perspectiva, la novela se convierte en una interesante reflexión existencial sobre el sentido atávico de la culpa y sobre la muerte como pulsión inevitable, como atracción fatal que se nos presenta a través de un juego literario en el que los distintos personajes gozan de vida a través de la voz de la protagonista, en un juego de ficción en el que adquieren protagonismo el supuesto editor norteamericano o el traductor gallego, así como las numerosas referencias intertextuales o paratextuales a los libros apócrifos de Emma Olsen.
   Berta Dávila presenta y desarrolla de forma eficaz un material narrativo muy denso y complejo. Considero apropiada en un texto confesional como este la elección de la voz narradora que habla en primera persona, conocedora de su situación límite. También lo son las frecuentes analépsis que se introducen en el relato para recuperar el pasado; el apropiado gobierno  de la intriga con un perfecto alimento de la misma (“Aún no ha llegado el momento de contar lo que ocurrió aquel día…”, página 32). Personajes bien delineados, especialmente los de Emma y Clarissa, verdaderos puntales de esta novela corta, pero de rica y honda sustancia. Pocas páginas escritas, pero más que suficientes para acercarnos a los restos de un naufragio y aportar un poco de luz sobre las víctimas (página 106).

Francisco Martínez Bouzas

Berta Dávila

Fragmentos

“El viaje hasta aquí fue mi última oportunidad de conducir. No debería ponerme al volante a estas alturas, pero deseaba entrar en Faith por mis propios medios. Sé muy bien que regreso a ese lugar para contar la historia que nunca me atreví a contar, y no me incomoda, ya no, que mi tiempo se agote.
Escribo porque no conozco otra forma de pasar estos meses y porque no quiero hacerlo sin cerrar un círculo que quedó inconcluso aquí mismo hace más de veinte años. Recuerdo bien el autobús que me llevó lejos de mi casa aquella vez. Desde el asiento de atrás vi cómo Faith se alejaba lentamente, cómo la ciudad tardaba en hacerse pequeña. La planicie es así, no hay montañas que nos hagan perder de vista en la primera curva aquello que abandonamos: es imposible esconderse.
En todo este tiempo solo recorrí el camino de vuelta tres veces. Las dos primeras, para visitar a un buen amigo que ya no está. La última, para enterrar a mi padre.”

…..

“Traté de que mi hija no tuviera instaurado dentro de sí ese sentido atávico de la culpa. Las madres y las mujeres de mi generación educamos, vivimos, contra nosotras mismas, contra nuestras cuentas pendientes y nuestros remordimientos. Tal vez escribimos también contra ellos y, por lo menos en mi caso, no podría hacerlo si me encontrase plenamente en paz. Si así fuera, no estaría en Faith juntando palabras y frases sino en una playa de arena blanca. Sí, siempre se escribe por algún motivo egoísta, por vanidad o para que alguien nos perdone, incluso los que no permanecen con nosotros para perdonarnos. Porque si algo tengo claro es que, si Bill estuviese conmigo en esta habitación, yo no necesitaría este libro y las cosas serían muy distintas ahora.”

…..

“Un tiempo después de apagar las luces cerré los ojos  con fuerza, intentando concentrarme en el día siguiente, aparentar que dormía. Noté cómo Clarissa resbalaba por debajo de las sábanas y abandonaba nuestra cama para recorrer la habitación hasta el otro lado, hasta donde estaba Mónica (…)
Pensé que Clarissa se marchaba con Mónica, pero escuché a continuación sus pasos de regreso, y cuando se sentó en la cama sentí más alivio que emoción. Me dijo que Mónica estaba dormida, como si aquello fuese lo que era nuestro pretexto para poder estar juntas, allí, lejos de Faith. Fue lo único que hablamos aquella noche y, después, bajos las mantas, me estrechó en sus brazos y comenzó a explorar mi cuerpo, que temblaba como si fuera la primera vez que alguien lo tocaba.
Recorrí con mi dedo su piel, sus brazos que tenían el tacto de un erizo. El cuerpo de Clarissa era el de un pez globo que despliega todas sus púas para defenderse, para envenenar. Nunca llegamos tan lejos como en esa ocasión, y aún ahora no soy capaz de poner en palabras lo que supuso para mí, porque al hacerlo siento que cubro la frase de noche, que escondo lo que pasó. Supongo que la ausencia de palabras sigue formando parte del secreto, del encanto de aquella exploración, porque decir algo es tanto como inventarlo de nuevo, mentir.”

(Berta Dávila, El último libro de Emma Olsen, páginas 9, 44-45, 89-90)

jueves, 2 de julio de 2015

CUATRO NOVEDADES DE EDITORIAL ANAGRAMA



   El mítico sello barcelonés ofrece  a los lectores en español muchos  de los mejores libros que se pueden leer en España y en los países que comparten el mismo idioma. Lo viene haciendo desde el año 1969. Desde comienzos del 2014 lo hace también en catalán en la colección “Llibres Anagrama”. El paradigma de editorial independiente que sigue dirigiendo Jorge Herralde, edita con el ideario de que una editorial de sus características no está reñida con la publicación de libros de éxito, en los que la calidad no ofrece dudas. Solamente desde la calidad se puede hacer frente a la uniformidad del “libro único”. Eso es lo que viene haciendo Anagrama desde hace más de cuarenta y cinco años. Entre esos libros que conjugan el éxito con la calidad, están sin duda estas cuatro novedades, editadas en los meses de mayo y junio de este año, y cuyas sinopsis, basadas en las respectivas presentaciones editoriales, ofrezco en este avance editorial. En otro momento este Cuaderno de lecturas afrontará el comentario crítico de estos cuatro libros.


Sumisión
Michel Houllebecq
Traducción de Joan Rimbau
Editorial Anagrama, Barcelona, 2015, 281 páginas

   “Francia, en un futuro próximo. A las puertas de las elecciones presidenciales de 2022. Los partidos tradicionales se han hundido en las encuestas y Mohammed Ben Abbes, carismático líder de una nueva formación islamista moderada, derrota con el apoyo de los socialistas y de la derecha a la candidata del Frente Nacional en la segunda vuelta. François, un profesor universitario hastiado de la docencia y de su vida sexual, que a sus cuarenta años se había resignado a una vida aburrida pero sosegada, ve cómo la rápida transformación que sucede a la llegada del nuevo presidente al Elíseo altera la vida cotidiana de los franceses y le depara a él un inesperado futuro. Los judíos han emigrado a Israel, en las calles las mujeres han cambiado las faldas por conjuntos de blusas largas y pantalones, y algunos comercios han cerrado sus puertas o reorientado el negocio. Y la Sorbona es ahora una universidad islámica en la que los profesores conversos gozan de excelentes salarios y tienen derecho a la poligamia. Al igual que Huysmans, el escritor del siglo XIX convertido al catolicismo al que consagró su tesis, François sopesará pronunciar las palabras que le abrirán las puertas de la religión islámica y de una nueva vida: «No hay más dios que Alá y Mahoma es su profeta.»
   Sumisión llegó a las librerías francesas el mismo día del trágico atentado contra Charlie Hebdo y Houellebecq, acusado de islamofobia o de dar alas a la extrema derecha, afirmó: «No tomo partido, no defiendo ningún régimen. Deniego toda responsabilidad. He acelerado la historia, pero no puedo decir que sea una provocación, porque no digo cosas que considere falsas sólo para poner nerviosos a los demás.» Más allá de la polémica, Sumisión es una novela de «política ficción» –como 1984 y Un mundo feliz–, una turbadora fábula política y moral, en la que coexisten intuiciones poéticas, efectos cómicos y una melancolía fatalista.”


Para que no te pierdas en el barrio
Patrick Modiano
Traducción de María Teresa Gallego Urrutia
Editorial Anagrama, Barcelona, 2015, 149 páginas

   “Jean Daragane, un escritor solitario, recibe una llamada telefónica. Un desconocido de voz ligeramente amenazante le habla de una vieja libreta de direcciones que probablemente perdió en un tren que venía de la Costa Azul y lo cita para entregársela. El desconocido se presenta acompañado de una enigmática joven y se interesa por uno de los nombres de la libreta. Ese encuentro llevará al escritor a rastrear en su pasado, a rememorar un episodio de la infancia que marcó su vida: su madre lo dejó al cuidado de una amiga, en una enorme mansión a las afueras en la que el niño veía entrar y salir a extraños visitantes nocturnos. ¿Eran traficantes? ¿De qué? ¿Y quién era aquella mujer? ¿Qué habrá sido de ella? ¿Seguirá viva?
   París y su extrarradio. El pasado. Una mujer misteriosa. El temor de un niño a ser abandonado. Un hombre que busca. Un escritor que indaga en una herida abierta que acaso la escritura logrará por fin sellar. Un libro que contiene muchas preguntas y apenas algunas respuestas. Un libro sobre misterios envueltos en las brumas del recuerdo. Un libro sobre un episodio de infancia que quizá explique toda una vida. Territorio Modiano: ecos, fragancias, imágenes como de una vieja película, escenarios evanescentes, personajes fantasmagóricos.
   La nueva novela del premio Nobel Patrick Modiano es una obra maestra en la que el autor, detective de la memoria, reconstruye un episodio que forja su imaginario. Una pieza fundamental para completar el rompecabezas de su prodigiosa literatura.”


Sé dónde estás
Claire Kendal
Traducción de Jaime Zulaika
Editorial Anagrama, Barcelona, 2015, 366 páginas

“Clarissa trabaja como administrativa en la Universidad de Bath y acaba de dejar atrás una relación amorosa. Rafe Solmes, un profesor especialista en cuentos de hadas al que conoce superficialmente, la invita a la presentación de su libro en una librería local. Siempre educada, Clarissa acepta, y allí acaba bebiendo algunas copas de vino de más. Rafe, caballeroso, se ofrece a acompañarla a casa.
   A la mañana siguiente Clarissa se despierta con el cuerpo dolorido, sin recordar apenas nada y con la sospecha de que ha sido víctima de algún tipo de abuso sexual. Pero la cosa no acaba ahí, porque a partir de ese día empiezan las insistentes llamadas, notas, agasajos y apariciones sorpresa de Rafe.  Ante el creciente acoso y consciente de que es difícil denunciarlo con éxito, Clarissa decide llevar un diario y acumular pruebas. Y cuando la convocan como jurado en un juicio ve la oportunidad de liberarse, al menos momentáneamente, de su acosador.
   Pero lo que se juzga es el secuestro y violación colectiva de una joven drogadicta, y Clarissa no puede evitar establecer paralelismos entre ese caso y la situación que está viviendo, mientras intima con otro miembro del jurado que acaso también oculte algún secreto.
   Utilizando el nombre de la protagonista de la célebre Clarissa de Samuel Richardson, con la que se establecen ciertos paralelismos, y recurriendo sobre todo a elementos tomados de los cuentos de hadas más macabros, esta novela, que ha obtenido un sonado eco internacional y ha conquistado por el boca a boca a infinidad de lectores, es una escalofriante inmersión en la obsesión patológica y el acoso.
   Graduando con maestría la angustia creciente y los inesperados e impactantes giros, la autora logra un inquietante cuento de hadas sin hadas ni príncipes azules, un thriller perturbador y tremendamente adictivo.”


Cuatro por cuatro
Sara Mesa
Editorial Anagrama, Col. Compactos, Barcelona 2015, 270 páginas

   “Cuatro por cuatro arranca con la historia de unas chicas, lideradas por Celia, que se han fugado de un colegio pero que son atrapadas y devueltas a la institución. El colegio del que huían, el Wybrany College, es un internado incomunicado del exterior y destinado a los hijos de familias acomodadas, los únicos que pueden aspirar a salvarse de un mundo en descomposición en el que la vida en la ciudad se ha hecho imposible.
   Pero el Wybrany College también acoge a los llamados «especiales», chicos becados cuyos padres trabajan al servicio del proyecto. Las relaciones entre ambos grupos y entre ellos, los profesores y los miembros de la Dirección internarán al lector en un microcosmos dominado por la manipulación y el aislamiento.
   Con una narrativa fragmentaria, indirecta y muy depurada, la primera parte de la novela es como un enigma que se completará más adelante. En la segunda parte la perspectiva cambia con la irrupción de Isidro Bedragare, un profesor que recoge en un diario su particular visión de los hechos acaecidos en el internado y que, a su vez, también esconde un secreto. Narrada con un peculiar estilo entre la insinuación y las zonas de sombra, el lector irá descubriendo un universo literario autosuficiente, inquietante y enigmático, definido por unas normas que apelan a las relaciones de poder entre los distintos personajes y una violencia sórdida, latente, siempre a punto de estallar.
   Sara Mesa ahonda en la construcción de un espacio literario propio, siempre en los límites de la realidad, con personajes marcados por la desolación y la impotencia, el humor soterrado y un sutil poso crítico. La novela es, en realidad, un canto a la libertad mediante la mostración de su reverso: la opresión, el aislamiento y el miedo al exterior generan monstruos.”

Francisco Martínez Bouzas

miércoles, 1 de julio de 2015

"ABRAXAS": DESDE LOS HORRORES DE AUSCHWITZ A LA REVOLUCIÓN PSICODÉLICA



Abraxas

Un viaje por la Psicodelia

Pablo Paniagua

Alita de Mosca-Literatura Indie, Guanajuato, 2015, 146 páginas.



   No defrauda Pablo Paniagua al contarnos en su última incursión en la narrativa la turbulenta génesis de la Civilización Posthumana, una utopía anclada en la Revolución Psicodélica que parece lograr lo que fracasa en Un mundo feliz de Aldous Huxley: una sociedad completa, cerrada, perfecta; el fin de la historia, el antitipo del homo sapiens  convertido en homo conscientis. El verdadero superhombre, ese salto en la evolución de la especie humana que con la eugenesia racial perseguía el nazi Josef Mengele. Y no defrauda con esta novela lineal, que amalgama ensayo y abundante documentación, a pesar de que Pablo Paniagua es uno de los escritores que nos están brindando algunos de los más innovadores experimentos narrativos -escritor periférico y underground como se autodefine- especialmente en el campo de la metaliteratura fractal.

   Bajo el rótulo, y quizás las bendiciones de Abraxas, el dios del Bien y del Mal de los gnósticos del siglo II, vislumbrado por Hermann Hesse como la deidad de las dualidades en armonía, Pablo Paniagua sumerge al lector en una original aventura tras los orígenes de la Civilización Posthumana, narrando la vida de su Gran Padre, Markus Linder; y de paso muchas de las teorías y prácticas conspiratorias con las que el Sistema (el Poder dentro del Poder) manipula y somete a la especie de los hombres supuestamente sabios.

   Todo da comienzo con los horrores del nazismo: en 1943 llega al campo de concentración de Auschwitz II Bikernau un huérfano de un miembro de las Waffen-SS. Es Markus Heinz, un adolescente de catorce años. Allí ayudará al doctor Josef Mengele en sus mediciones y experimentos eugenésicos raciales buscando el salto en la evolución de la especie humana hacia el superhombre ario. Tras caer en manos del ejército norteamericano, en la operación “Paperclip” (nombre original, “Operación Overcast”), es enviado con más de setecientos científicos alemanes a Estados Unidos y allí transferirán los adelantos de los nazis en armas químicas, energía nuclear, cohetería, medicina eugenésica, etc. Con una nueva identidad, (Markus Linder) decide convertirse en psicólogo porque cree que no se trataba de buscar la raza perfecta, como pretendía Mengele, sino la perfección de la mente humana con vistas a alcanzar la armonía. Conoce a Aldous Huxley en una conferencia sobre el Soma, entra en contacto con los iniciadores de la Psicodelia, cuyos postulados asume como método. En México contacta con la chamana María Sabina y experimenta la eficacia alucinatoria de los hongos y el peyote con los que se siente transportado hacia un orgasmo cósmico pero sin perder el pensamiento racional. Mas pronto será captado por la CIA, primero como suministrador de LSD, mescalina y psilocibina  para estudiar sus efectos en soldados y voluntarios. Más tarde recibirá el encargo  de vigilar a Timothy Leary, el gran gurú del uso benéfico y respetuoso de las drogas psicodélicas por los seres humanos. Le encomiendan así mismo distribuir  de manera encubierta LSD y otras drogas, heroína entre ellas, en las universidades de California para descerebrar a los jóvenes más rebeldes y libertarios y hundirlos después en el descrédito del absoluto libertinaje. Son los años 60 y el protagonista se ve involucrado en el servicio del Sistema para frenar a la comunidad negra y al movimiento hippie al que se le atribuían posiciones radicales o comunistas.

   El relato prosigue con la creación de esa utopía, esa aventura post Aldous Huxley, la Civilización Posthumana formada por los hijos que el protagonista engendra en seis mujeres y sus descendientes, alimentados  en su etapa fetal con nutrientes cerebrales (LSD, mescalina, psilocibina, MDMA).

   Tras esta trama argumental, el autor no solo refleja, en un relato ameno y al mismo tiempo muy documentado, los hechos y peripecias más relevantes de la Contracultura y movimientos contestatarios de los años 60; la historia de la Psicodelia con la presencia de sus mitos, como Aldous Huxley, Timothy Leary, Allen Ginsberg, Neal Cassidy, Ken Kessey, Michael Hollingshead, Jim Morrison o Jimi Hendrix, sino que formula los grandes interrogantes conspiratorios que de forma “democráticamente” encubierta impone el Sistema (La CIA, el Poder dentro del Poder), con su doble moral y  con su ley de acallar mediante drogas e incluso con el asesinato, la voz de los ciudadanos.

   Considero un gran acierto de la novela sus inicios en el horror nazi de Auschwitz II Bikernau, porque la conclusión que extrae el lector, es que la CIA no se diferenciaba mucho de los nazis a la hora de arruinar vidas. La novela, en efecto, ofrece un muestrario documentado de la barbarie de los experimentos realizados bajo las órdenes de la CIA sobre ciudadanos norteamericanos, en su mayoría negros, sin su consentimiento, antes, durante y después de la Segunda Guerra Mundial. Experimentos que nada tenían que envidiar a los que Mengele llevó a cabo en Auschwitz. Para el poder el fin siempre justifica los medios.

   Acierta en mi opinión el autor al dejar abierto el debate sobre los viajes psicodélicos, la Contracultura y el uso de las drogas psicodélicas ajustado a protocolos psiquiátricos. Hay en cambio una condena explícita de la ruta psicodélica defendida por Ken Kessey (“era comportase como idiotas”). Abierto igualmente es el final de la novela con ese mensaje, directo u oculto, de la Civilización Posthumana, con camadas de seres felices, pacíficos pero no idiotas, destinadas a repoblar el planeta sin afanes depredadores, pero que, por su carácter utópico no está en ninguna parte ni en ningún tiempo. Es una ucronía.

   Mas en este alegato sin tregua, en este viaje por la Psicodelia y también por las cloacas del Poder, Pablo Paniagua nos permite disfrutar de un magnífico fresco del México exuberante de sustancias psicodélicas, de  noches de sexo en su capital con putas indígenas que erotizan intensamente al protagonista, después de la energía y del orgasmo cósmico que le había regalado el peyote y los hongos de la chamana María Sabina. Una novela pues para gozar de una intensa historia, pero que también hace pensar.



Francisco Martínez Bouzas



Pablo Paniagua


Fragmentos



“Martin sentía la satisfacción de trabajar por el sustento y difusión de la «libertad», promovida por los Estados Unidos en la conquista ideológica y comercial del planeta, y para ello había que experimentar con humanos en la búsqueda de estrategias para superar a sus adversarios. La CIA, entre los años 1955 y 1972, en coordinación con el Ejército, realizó numerosos experimentos con humanos sin el permiso de los involucrados: inyecciones con tóxicos, productos radiactivos y químicos; infección deliberada con virus y bacterias; cirugías no probadas; exposición a sustancias radioactivas; ensayos con drogas para alterar la conciencia; y una amplia gama de pruebas que se llevaron a cabo bajo prescripciones médicas, cuyas víctimas fueron niños, discapacitados mentales, enfermos y personas de bajos recursos, pertenecientes, la mayoría de las veces, a minorías raciales; también se realizaron experimentos indiscriminados con la población de ciudades enteras, siempre de manera encubierta para evitar demandas judiciales.”



…..



“De aquella cena en casa de Leary sí informé a la CIA, pero no de sus consecuencias, pues yo compartía el mismo propósito, entre otras cosas porque deberíamos ser libres para hacer lo que queramos con nuestra mente y cuerpo, por afectar a la libertad más elemental esa capacidad de elección, un derecho que nos viene dado por naturaleza: la libertad es lo más importante pues con ella podemos reclamar justicia e igualdad (no a la inversa), y prohibir el consumos de psicodélicos y otras drogas, por tanto, sería propio de regímenes totalitarios que no permiten la libertad de conciencia. Por aquel entonces, aunque no estaba prohibido, el LSD era difícil de conseguir, pero ya iban apareciendo terrones de azúcar con una gota de LSD por los campus de las principales universidades del país: Harvard, California, Yale, Chicago, Princeton… ¿De dónde provenía la droga?”



…..

 
Annunciation de Mati Klarwein


“Yo le daré al mundo la religión verdadera, el culto a Abraxas, el Dios de la dualidad en armonía, algo que me remite a un cuadro de Mati Klarwein, fechado en 1961, cuyo título es  Annunciation que es portada del álbum Abraxas del grupo de rock Santana. En esta pintura aparece una Virgen negra desnuda, sentada de manera sensual, que recibe la visita de un ángel montado en una conga. La Anunciación es un tema ya tratado por la mitología católica, pero ahora sucede en un planeta psicodélico donde en el cielo azul claro, moteado de diminutas nubes, flota una luna naranja envuelta por atmósfera brumosa. El ángel es rojo y azulado de izquierda a derecha, así como el yin y el yan, como la dualidad, y con el dedo índice señala hacia arriba, a la primera letra del alfabeto hebreo, el Aleph, como un símbolo del nacimiento de un nuevo mundo. Libertad sexual y armonía con el LSD, mensaje para una especie en crisis, en ese planeta lejano que es el mismo Planeta Tierra del futuro, ahí donde Abraxas será su Dios, una configuración metafórica de la existencia, de la felicidad cuando se consuma en armonía entre las partes, el logro de la Utopía, el fin último de la evolución. Así, por mi medio, el humano evolucionará hacia una especie superior que dignifique el Universo.”


(Pablo Paniagua, Abraxas, páginas 45, 89-90, 137-138