domingo, 30 de enero de 2011

HENRY JAMES, "IRA" Y HOMENAJE A NUEVA YORK

Nueva York
Henry James
Editorial Sexto Piso, Madrid 2010, 691 páginas.

   Ha tenido que transcurrir casi un siglo para que, al menos en el ámbito hispano,  comprendiéramos la importancia de Henry James. Un escritor que no solamente trabajó desde el otro lado del espejo, sino que escribió directamente sobre el estatuto de la narrativa y sus opiniones fueron fundamentales para la crítica narratológica posterior. Una de sus afirmaciones ( “La novela es la casa de la ficción, no tiene una sino un millón de ventanas… ), se ha convertido en una de las bases en las que se apoya la literatura más vanguardista de nuestros días. La narrativa dotada de afán experimentador.
   La Editorial Sexto Piso acaba  de publicar una antología de los textos breves de H. James que tienen algo que ver con la ciudad de Nueva York. Es responsable de la selección y de un prólogo muy esclarecedor Colm Tóibín, un galardonado novelista y periodista irlandés que hizo el camino inverso al del escritor norteamericano.
   Henry James ( Nueva York 1843 – Londres 1916 ) contempló la ciudad de los rascacielos entre los cinco y los doce años. Y cuando con su familia partió para Europa, la imagen de la ciudad permaneció para siempre en su memoria. Sin embargo a partir de 1855, la ciudad quedó definitivamente perdida para él y no sólo por su expatriación familiar, sino, sobre todo, porque las transformaciones que había sufrido la urbe,  habían sido de tal magnitud que se convirtió en su mente como el paraíso perdido e imposible de recuperar. Ya en Europa, opta por la nacionalidad inglesa como una tabla de salvación literaria, porque en su propia práctica como escritor experimentó la desnudez literaria norteamericana ( Pascale Casanova ), lo que le llevó a escribir: “La flor del arte sólo puede florecer sobre un humus espeso ( … ), hace falta mucha historia para producir un poco de literatura”.
   En la antología que edita Sexto Piso, Col Tóibín recoge algunos de los más importantes relatos menores de Henry James. Cuentos y “nouvelles”, traducidos algunos por primera vez al español: “Historia de una obra maestra”, “Un caso de lo más extraordinario”, “La coherencia de Crawford”, “Un episodio internacional”, “Washington Square”, “Impresiones de un poema”, “El alegre rincón, “La vieja Cornelia” y “Una ronda de visitas”. En todos estos relatos el tema de fondo es el extrañamiento ante el nuevo mundo que se está elevando sobre aquella ciudad de su infancia, aquel Nueva York pequeño, oscuro y homogéneo de mediados de siglo, situado entre la Quinta y la Sexta Avenida, donde vivía su abuela materna, y  el Nueva York que comienza a ser poblado por los rascacielos, pero que ni siquiera posee literatura, como había escrito en la lista de las cosas de las que carecía América que incluyó en su libro sobre Hawthorne ( 1879 ).
Henry James
   Acierta pues el prologuista, Colm  Tóibín  cuando nos advierte que, a lo largo de estos pequeños relatos, se puede identificar una especie de “ira” de Henry James hacia Nueva York, hacia la modernización del Goliat que, en nombre del progreso, cada día se eleva un poco más sobre la Isla de Manhattan. Sin embargo en la edición de unos de los relatos, “El alegre rincón” – el único incluido en sus obras completas – Henry James insiste ante su editor en rotular con el nombre de Nueva York la edición, como homenaje a la ciudad de su infancia y para mostrarle al mundo el lado amable, como él le llamaba, de la gran urbe.
   Hoy se reconoce en Henry James a un maestro de la narrativa y es precisamente en sus obras menores, como las antologadas en este volumen, donde abandona esa tendencia tan refinada de llevar al límite el análisis psicológico de sus personajes y que dio motivo para que le acusaran de que sus novelones no poseían bastante “story”, y  enriquece su óptica, a la vez que se llenan de contenido diegético, incluso en la escritura de historias aparentemente intranscendentes. Un libro pues para gozar con una narrativa de gran calidad a la vez que nos empapamos de cierta iracundia y de la nostalgia por el pasado de una ciudad como Nueva York.

martes, 25 de enero de 2011

VIAJES A LOS MUNDOS DE LA LOCURA

Males de cabeza
Fran Alonso
Faktoria K de libros ( Editorial Kalandraka ), Vigo, 2007, 219 páginas.

   En su versión original gallega  Males de cabeza significó el retorno de Fran Alonso al territorio literario que le vio nacer como creador, al margen de su trabajo en el periodismo de naturaleza cultural. Males de cabeza se suma, en la trayectoria del escritor como narrador a títulos como Trailer ( 1991 ), Premio Blanco Amor de Novela, Cemiterio de elefantes ( 1994 ), Silencio ( 1995 ), O brillo dos elefantes ( 1999 ), Cartas de amor ( 2006 ). Títulos de un escritor todo terreno en lengua gallega a cuyo perfil es preciso sumar sus obras poéticas y sus incursiones en el reportaje periodístico.
   En Males de cabeza escuchamos la voz de un narrador singular e innovador dentro del sistema literario gallego. En un reciente estudio sobre la narrativa gallega de finales del siglo XX, se etiqueta a Fran Alonso como visitante ocasional de lo que la autora considera narradores heterodoxos metaficcionales que reniegan de las categorías narratologicas fundamentales, como la del narrador o la del personaje. La misma construcción de la novela, traducida al español por Faktoria K de libros, fue atípica. El autor puso el texto en un portal de Internet a disposición  de los internautas para que actuaran sobre el mismo. El  título del libro ya proporciona indicios de su núcleo diegético. Sus páginas, en efecto, son un muestrario de las incontables locuras a las que somos arrastrados los seres humanos en tiempos y espacios muy propicios para la gestación de desatinos. La idea central de la propuesta narrativa de Fran Alonso, idea que actúa además como hilo conductor de la narración, no es otra  que la afirmación de que la demencia es un sombrero que se quita y se pone a conveniencia de los habitantes del mundo exterior. El sombrero permanece incrustado de forma permanente y definitiva en la cabeza de los locos oficiales. Ellos constituyen los universos dementes que nuestra sociedad, pudorosa y sanadora, esconde detrás de los muros, hoy quizás de cristal, de los modernos manicomios. Es la locura de los auténticos locos que el relato de Fran Alonso nos permite visitar, guiados por un maestro de ceremonias muy común: un loco que se presenta bajo las credenciales de gato, un gato triste y solitario. Desde el periscopio de su demencia divisamos los territorios de las diversas esquizofrenias, psicosis y paranoias.
Fran Alonso
   En el recorrido encontramos de todo. En relatos muy breves que el autor rotula con el mismo título ( “La Locura es un sombrero” ), el lector descubrirá el abanico polimorfo de las distintas locuras con estatuto propio: los locos de la unidad de agudos que se consideran perros, verdaderos bulldogs, aficionados compulsivos del botín criminal. Los paranoicos que juzgan y ajustician a los demás desde su baluarte alienado; los infieles neuróticos que patalean en ese océano grasiento e inmenso que llamamos psiquiátrico; a los obsesos del sexo, pequeños cánidos, moradores de las cavernas más profundas y totalmente desquiciados por violar a los felinos. En fin… a aquellos que ni siquiera saben quiénes son.
   Pero como la locura es un sombrero que, a conveniencia, se quita y se pone, luce también en la cabeza de los habitantes del mundo exterior. En veinte relatos de formato mayor, el autor nos muestra el mapa de las locuras cotidianas, las llamadas demencias de baja intensidad. En la actualidad nadie se libra de alguna de ellas. ¡Ni siquiera las vacas son capaces de evitarlas! Es en la recreación literaria de estas locuras cuotidianas  donde Fran Alonso luce sus armas de excelente narrador. El autor recrea ficcionalmente la existencia humana con sus derrotas, sus viajes hacia la nada de la demencia o hacia los interminables caminos de la angustia y del infortunio diario. Son prosas extremas que basculan entre lo carnavalesco y lo infinitamente humanos y en las que el autor luce sus armas de excelente narrador. Historias esperpénticas, mordaces, vitriólicas, estremecedoras, sumamente tiernas. De todo hay – los modelos de las locuras cotidianas  son infinitos – en este libro que se yergue sobre  una estructura dicotómica, que le hace justicia a las dos modalidades de demencia que la novela detalla, y  que recibe las influencias de la tradición literaria y cinematográfica comenzando por la intertextualidad con sus poemarios Tortillas para os obreiros y Pedramol e outros nervios. Motivos recurrentes que ya aparecían e su primera novela: la soledad, la incomunicación, el desengaño, la incomprensión y que en estos relatos nos son servidos bajo la indumentaria de la locura.

jueves, 20 de enero de 2011

ROBERTO BOLAÑO, UN TERRITORIO SIN FRONTERAS*

Roberto Bolaño ( Foto: EFE )
   Falleció en el año 2003, pero antes de su muerte ya se hablaba del "territorio Roberto Bolaño", el escritor latinoamericano de mayor proyección de su generación. Pero todo nos hace pensar que ese "territorio Bolaño" no tiene límites. A los pocos meses del fallecimiento de esta figura ya convertida en canónica - ironías del destino: él siempre rechazó los elogios - su editora de siempre, Anagrama, ponía en la calle su primera novela póstuma, El gaucho insufrible. Y poco tiempo después, una novela inacabada pero magistral, 2666. Luego vendrían otros tres libros y ahora, con el copyright de enero de 2011, Los sinsabores de él verdadero policía. Semeja pues que es infinito el territorio de este "hombre obra" que luchó contrarreloj, consciente de que se agotaba su tiempo y de que su cuerpo no sería capaz de acompañarlo hasta donde quería llegar su mente creativa.
   Sigue pues ganando batallas después de muerto este escritor, "un desesperado escribiendo para desesperados", porque Bolaño semeja un dios creador y en su mente cristaliza lo que ya dijo Borges: los demiurgos y los dioses optarán por el infinito, infinitas historias infinitamente ramificadas. Una de esas ramas o rizomas en las que el uno deviene dos ( DeleuzeGuattari ), es Los sinsabores de él verdadero policía. Escrita en los años ochenta, su centro oculto es sin duda la meganovela 2666. El mismo telón de fondo, Santa Teresa, en el desierto de Sonora, claro trasunto literario de Ciudad Juárez, sede maldita de miles de asesinatos cometidos en los últimos años. Y varios personajes, en especial Amalfitano, aquel académico chileno que da con el Testamento geométrico de nuestro Rafael Dieste, que acabará colgado en un tendedero como un "ready made". También su hija Rosa y Arcimboldi, mago escritor francés, autor de libros inventados. Otros personajes secundarios y el protagonista principal, todos ellos recorriendo las geografías de las que se apropia la narrativa de nuestros días: los terrenos de la violencia, de los desencuentros, de la extrañeza, de la extravagancia y de la sublime degradación como señala el prologuista. En la novela, una catarata de historias ancladas en la ambigüedad, hilarante en no pocas ocasiones. Humor en medio de la pasmosa desolación y en la violencia, enfermedad física y moral de nuestro tiempo. Es ésta una novela inacabada, mas no incompleta porque está desarrollada siguiendo la estela de la que es hoy la literatura más vanguardista: "escrita visionaria, onírica, delirante, fragmentaria y hasta provisional". Todo eso demanda  un buen lector, ese policía del que habla Bolaño que tiene que ordenar esta novela endiablada.

* Este texto fue publicado en el periódico El Correo Gallego el día 20 de enero de 2011. Para ver el original en gallego, pinchar aquí

ANTONIO UNGAR

Antonio Ungar
   A  última acrobacia no subxénero debémoslla ao escritor colombiano Antonio Ungar, recente gañador do Premio Herralde de Novela con Tres ataúdes blancos. Un thriller político que, desde o humor negro e a carnavalización levada ata o esperpento, dinamita unha ditadura nun país imaxinario de nome Miranda, nome tirado do filme de Buñuel, El discreto encanto de la burguesía, mais con pegadas tan numerosas e significativas que permiten afirmar que se trata de Colombia. Unha ditadura que é en si mesma un espectáculo abraiante, adobiado con toda a brutalidade do terror sanguinario. Un totalitarismo no que manda  un presidente elixido  de xeito formalmente democrático, pero que se perpetúa no poder e crea un réxime opresivo que sobrevive mediante a asociación de narcotraficantes e Escuadróns da Morte. Facéndolle fronte, un ser insignificante que ten que suplantar o líder da oposición “abaleado” polos sicarios, pero que rematará dinamitando a ditadura simplemente coa reprodución caricaturesca dos lemas e discursos dese tenebroso rexedor vitalicio, con aparencias de exótico ser anxelical. Sátira, humor negro para abordar a realidade ( en Colombia, confesa o escritor, tras unha matanza, esa mesma tarde hai un chiste ), mais que estouran nun desenlace de horror e espanto. Porén, nunca haberá culpables, xamais se saberá  quen  o fixo, porqué se mata ou porqué se morre. Tal como acontece a cotío no país andino.  Se Roa Bastos foi capaz de facernos presente a figura dun ditador que se apodera da mesma linguaxe, A. Ungar, tamén desde a linguaxe convertida en caricatura, fai estourar o poder omnímodo dun político exótico. Sobrevive, porén, o terror que outros exercen de forma vicaria no seu nome.

* Este texto fue publicado en el periódico Faro de Vigo el día 20 de enero de 2011, como Despiece de un artículo más amplio sobre "Novela de dictadores". Para ver el PDF original pinchar aquí, página 5.

domingo, 16 de enero de 2011

PAGINAS DE ESPUMA, COMO VIVIR DEL CUENTO DESDE HACE DIEZ AÑOS

   Páginas de Espuma  es una de esos pequeños sellos editoriales, surgidos en la pasada década como alternativa a los megagrupos que, en sus ansias depredadoras, engulleron, con contadas y honrosas excepciones, a la mayoría de las editoriales españolas. Una forma de imposición del pensamiento único y de moldear nuestros gustos estéticos. Frente a su imperio totalitario, proyectos editoriales como Páginas de Espuma, especializada en literatura y ensayo y que, en tan sólo diez años, ha editado innumerables títulos en sus siete colecciones. Pero es sobre todo con las colecciones “Voces / Literatura” y “Vivir del cuento” donde Páginas de Espuma se ha convertido en la editorial de referencia en minificción. Sus ediciones recogen lo más granado y lo más actual del cuento escrito por narradores españoles y latinoamericanos, antologías temáticas o clásicos del género rescatados. Esa es su militancia, su forma – y no minúscula – de resistencia. Viven del cuento desde hace diez años y nos permiten a los lectores gozar de las fantásticas imposturas que ha cincelado con breves martillazos la nómina de sus creadores. Nómina que se nutre con narradores de aquí y de allén de los mares: Ana Rossetti, Enrique Jaramillo Levi, Guillermo Samperio, Fernando Quiñones, Medardo Fraile, Fernando Iwasaki, Pilar Adón, Clara Obligado, Arturo Uslar Pietri, Ángel Zapata, Andrés Neuman, José María Merino, Espido Freire, Ana García Bergua, Javier Sáez de Ibarra, Ángel Olgoso… nutren, entre otros muchos, el catálogo de Páginas de Espuma.
   Hoy quiero traer a esta anotación de bitácora tres de sus últimas novedades. Es la impresión provisional de la primera ojeada a tres libros de microficción editados con maravilloso primor. En otro momento volveré sobre ellos en una reseña más reposada.

Oficios ejemplares de Paola Tinoco.  El debut de Paola Tinoco en la narrativa. Ella, voz y manos de Anagrama en México, guía y hada madrina, en sus todavía jóvenes años, de tantos escritores que transitan por México DF o por la FIL de Guadalajara. Conjuro para la hija de Roberto Bolaño en Blanes, hoy lo es para todos nosotros pero desde el otro lado de la barrera. Y sus conjuros que el lector hallará en estos Oficios ejemplares, serán un hechizo porque Paola Tinoco sabe bucear con naturalidad, elegancia e ironía en la trastienda de los oficios más prosaicos. Relatos surrealistas y alucinantes, mas basados en la realidad, como “Buzo de cementerio”. Otros, como “Lavacoches” son pequeñas obras de arte: la intensidad condensada en treinta líneas.

Lo inolvidable de Eduardo Berti. El escritor argentino es ya un clásico de la modernidad tanto en novela como en el relato breve. Una de las voces que realmente merecen la pena en la actual y prolífica narrativa latinoamericana. El olvido, sus formas y vericuetos actúan de hilo conductor de estos once cuentos en los que la identidad, la memoria y la confusión dejan oír su voz y no solamente como temas colaterales.

La Señora Rojo de Antonio Ortuño. Debutó en la narrativa en el 2006 con una novela que fue considerada la mejor del año en México, su país. Traducido a numerosos idiomas y elegido en 2010 por la revista Granta como
 uno de los mejores autores jóvenes en lengua española. Sus relatos en este volumen  iluminan la realidad por medio del delirio. Y las respuestas de sus protagonistas cuestionan, hasta lo inverosímil, sus propias acciones o las profesiones que ejercen. Prosa alejada de cualquier tentación barroquista, pluma ácida y, sobre todo, virulencia conceptual para despertar a una sociedad que hace oídos sordos.

viernes, 14 de enero de 2011

CUATRO NOVEDADES DE EDITORIAL ANAGRAMA

     La editorial barcelonesa parece haberle perdido el miedo a la crisis e inicia su programación de 2011 con el mismo nivel de títulos al que nos tenía acostumbrados. Catorce en sus colecciones emblemáticas: Panorama de narrativas, Narrativas hispánicas, Otra vuelta de tuerca y Argumentos. Súmensele los doce títulos de los libros de bolsillo. De esta generosa programación subrayo estos cuatro por parecerme los más interesantes y sin perjuicio de un posterior análisis más detenido.Hombres  de Laurent Mauvignier. Veinticuatro horas en la vida de dos ex combatientes de la guerra de Argelia. Existencia banal entre la normalidad y los excesos etílicos, hasta que de pronto se encienden los recuerdos y lo que muchos franceses preferían olvidar; un pasado infame se dispara como dardos envenenados. “Un magnífico y revulsivo lamento convulsivo, un libro en el que hablan todos los que nunca encontraron la paz. Un libro sobre la guerra que prosigue después de la guerra” ( Jérôme Garcin ).
Los sinsabores del verdadero policía de Roberto Bolaño. El “territorio Bolaño” parece ser infinito. Ésta es su quinta novela póstuma. Escrita en los años 80, pero con el centro de gravedad en 2666, compartiendo el mismo telón de fondo y algunos personajes. Todos ellos recorriendo las geografías de las que se apropia la narrativa de nuestros días: violencia, desencantos, extrañezas y sublime degradación como señala el prologuista. Y un remolino de historias ancladas en la ambigüedad, muchas veces hilarante. Una pieza inacabada, pero no incompleta. Y desarrollada en la senda de lo que hoy es la literatura  que encuentra sus apoyos incluso en lo provisional y fragmentario. Demanda pues de un pacto narrativo porque – y lo dice el mismo Bolaño – “el policía es el mismo lector que busca en vano ordenar esta endemoniada novela”.
Mi padre y yo de  J. R. Ackerley. En la colección “Otra vuelta de tuerca” otra obra de J. R. Ackerley, un escritor con poca obra escrita, porque según Javier Marías, en cita de Cervantes, “tuvo otras cosas que hacer”, la búsqueda de muchachos en su caso”. La obra, una propuesta híbrida entre narrativa y autobiografía, es un relato de dobles vidas: la del padre, un adúltero que mantuvo dos familias paralelas sin que llegaran a conocerse, y las amargas peripecias del hijo, homosexual de familia burguesa en búsqueda infructuosa del “amigo verdadero” entre los jóvenes del proletariado o los miembros de la Guardia Real. Texto indiscreto, morboso y apasionante y sobre todo, un clásico del género autobiográfico.
Política del rebelde. Tratado de resistencia e insumisión de  Michel Onfray. Un  ensayo construido desde  la fibra anarquista y libertaria del autor. Y contra todo idealismo, contra los conceptos absolutos, las transcendencias. Exposición de un ideario político con el soporte en el nietzcheanismo de izquierdas ( Faucault, Derrida, Bordieu ). Después de una “cartografía infernal de la miseria” en la que la sociedad capitalista, como gran Leviatán, engulle a los seres humanos y se rodea de una cohorte de explotados, Onfray expone su utopía social, basada en un proyecto ético hedonista, con un lema culminación del mayo 68: “Gozar y hacer gozar”. Libro de resistencia, de insumisión para pensar y actuar en consecuencia.

CUANDO LOS PERSONAJES SUPLANTAN AL AUTOR


Morir en agosto

Javier Martín

Editorial Candaya, Canet de Mar 2004, 246 páginas

   En Candaya, un pequeño pero selecto sello editorial que toma su nombre de quijotescos reinos fantásticos y que nace para luchar desde la modestia contra aquellos maleficios que condenan al ostracismo a muchos escritores, hace su debut en el género novelesco Javier Martín, un narrador apenas conocido pero que se perfila como un verdadero autor de culto y es uno de los grandes descubrimientos literarios de hace unos años. La novela con la que se estrena, Morir en agosto, no deja dudas de su admiración por Roberto Bolaño, Enrique Vila – Matas y Javier Marías, así como de su empeño por cuestionar las fronteras de la ficción narrativa. La realidad y la ficción se mezclan de hecho en buena parte de esta novela y entre los personajes de la misma se encuentran, no por arte de magia, sino para vagar a la deriva, distintos escritores actuales. Entre todos ellos, Santos Puebla, un raro espécimen  de la fauna de los “bartleby”, escritores que no escriben, que han dejado de hacerlo ante la convicción de que la tarea resulta inútil e imposible.

   La novela es sin embargo la de un escritor que, a pesar de mantener esa creencia, pretende escribir pero acepta de antemano sus fracasos y opta por permitir que sean sus personajes los que escriban la obra. La novela, no obstante, no ofrece respuestas claras y contundentes a los interrogantes sobre la inutilidad de la escritura.


   Es Santos Puebla quien dedica sus esfuerzos a tramar una novela de la que todo el mundo habla, pero que nadie ha leído porque está sin escribir. Son entonces sus personajes los que determinan llevar a cabo la tarea. Hay una verdad terrible de la que huye el protagonista, algo que ocurrió una lejana tarde de verano en 1969 que acaba bruscamente con la infancia de Santos Puebla y de su hermano Juan. Para alejarse de ella, el protagonista trabaja como diplomático en lugares cada vez más remotos. Empresa imposible porque la verdad está construida de tiempo y no resulta factible olvidarla voluntariamente. Pero intentará reconstruirla a través de la escritura que es capaz de elaborar refinadas mentiras con palabras.
Javier Martín
   Descubrir cuál es esa verdad secreta convierte a Morir en agosto en una novela de intriga que se enfrenta con los perturbadores enigmas que esconde la existencia humana. Al final, conoceremos la problemática ruta existencial del protagonista por las pesquisas de su hermano que levanta finalmente la novela que aquel no fue capaz de escribir. Para ello, convocará a diversos personajes, entre ellos el propio Santos Puebla, que le entregarán la llave de sus recuerdos sobre el escritor diplomático sumido en el mal del estado de no escritor.
   Novela de estructura fragmentaria que demanda un lector activo, un pacto con el narrador. Amparada y bien amparada según el prologuista, Vila – Matas, en Los detectives salvajes de Bolaño, Morir en agosto con prosa precisa y diáfana rinde homenaje a la literatura, representada por escritores “desarraigados y a la deriva”, que surgen como interlocutores de un narrador que poco a poco se va evaporando, y nos hacen llegar sus reflexiones, lúcidas pero inquietantes, sobre el proceso y el sentido de la escritura. Novela pues seductora para aquellos lectores refinados dispuestos a alimentarse con una narrativa que cada vez es más metanarrativa y juega con las fronteras de la realidad y la ficción.