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viernes, 28 de junio de 2013

"LA TERNURA CANÍBAL": ANTROPOFAGIA SENTIMENTAL Y OTRAS HISTORIAS



La ternura caníbal
Enrique Serna
Editorial Páginas de Espuma, Madrid, 2013, 270 páginas.


   Una colectánea de relatos en cuyo epicentro se encuentran los conflictos de poder y las relaciones de pareja. Así describe su autor, Enrique Serna, este volumen que la Editorial Páginas de Espuma publica simultáneamente en España y en México, porque el autor y su curriculum literario son realmente merecedores de lecturas y reconocimientos que traspase fronteras y el océano que nos separa. Enrique Serna (México, DF, 1959) es un novelista de reconocido prestigio en tierras aztecas desde la aparición de sus novelas Señorita México, El seductor de la patria (Premio Mazatlán de literatura), Ángeles del abismo o La sangre erguida, entre otras. Y los mismo cabe decir de sus libros de cuentos Amores de segunda mano y El orgasmógrafo. Relatos que llevan su firma forman parte de antologías de renombre, como la preparada por García Márquez para la revista Cambio. Todo ello se convierte en prometedoras premisas para hacernos llegar a la conclusión de que el lector va a encontrar en este volumen los cuentos de un gran contador e historias.
   Los diez relatos de mediana extensión de La ternura caníbal son en este caso la prueba del algodón para comprobar si Enrique Serna profundiza lo debido o con la agudeza requerida en los conflictos que tienen su origen en las relaciones sentimentales. Pero vaya por delante la primera advertencia: no todos los relatos del libro giran en torno de los conflictos sentimentales, de esa suerte de guerra fría o caliente que, explícita o soterrada, corroe a muchas parejas. Quizás otro hilo conductor, la existencia como farsa trágica, amalgama con más propiedad el abanico de crueldades en las que muchas veces quedamos inmensos y que pueden ser de vida o muerte.
   Pero de lo que no cabe duda es que Enrique Serna es un excelente investigador de la conducta humana. Y en ella halla un sinfín de pesadillas que han llegado a hacer pensar que el escritor mexicano cultiva una literatura amarga. Una valoración que no se ajusta  a la realidad, aunque sus personajes, casi siempre seres solitarios, resentidos, peleados con todo el género humano, sí suelen ser seres atormentados.
   La lucha por el poder en las relaciones de pareja es, como he dicho, el hielo conductor de algunos de los cuentos de esta colección. En ellos el autor nos encara con aquellos conflictos que se generan cuando el egoísmo es más fuerte que la entrega amorosa hasta que llega el momento en el que los amantes, creyéndose actores de una guerra de abnegación y ternura, los que hacen realmente es depredar emotivamente al otro. De ahí los apropiado del título que casa perfectamente con una buena parte de los cuentos del libro. Esta antropofagia sentimental está presente en los relatos sobre parejas, comenzando por el que abre el libro, “Entierro maya”, un cuento perfectamente estructurado y con una buena ejecución, con un final sorpresivo y coherente con el título: un viejo general, enfermo del corazón, casi se muere de placer en los encuentros sexuales con su aún joven esposa. Cuando, por no escuchar los consejos del médico, llega la muerte, se cumple a la perfección el plan que el viejo general había urdido: tener un entierro maya. Y quizás de una forma mucho más llamativa en los que llevan por título “Drama de honor” y “Material de lectura”. En el primero reconoce el narrador que lo ideal sería que nadie necesitara tener aventuras fuera del matrimonio, pero la monogamia es una carga muy pesada. Por eso y puesto que hasta el obispo tiene sus citas con efebos y llevado el asunto con discreción ¿no será el swinger con sus aportes de emociones frescas la solución, como pretende un marido infiel que logra convencer a su esposa? La resolución del cuento, sin embargo, aunque original, no es demasiado convincente, porque tener un pene desconocido y de grandes dimensiones metido entre las piernas puede convertirse en una aventura traviesa, pero difícilmente en un hecho transcendente y rompedor de la vida sentimental de una mujer enamorada. Similar planteamiento es el que nutre el relato “Material de lectura”: una mujer madura, insatisfecha de su vida y que ya no soporta al borracho de su marido, impotente y rico venido a menos, realiza en su compañía un viaje al Amazonas y, ya que está en la selva, le va sacar todo el jugo al viaje, entregándose a  una placentera promiscuidad, hasta el punto de que la verga categórica del mulato le devuelve “el instinto poético soterrado desde la infancia”.
   Pero la colectánea agrupa también otros cuentos, cuyo centro nodal no se asienta en los conflictos de pareja. Quizás el más logrado de todos ellos es “La vanagloria”. Un relato que nos presenta la insatisfacción existencial de un profesor de secundaria, poeta incipiente que recibe una carta providencial de Octavio Paz celebrando uno de sus poemarios. La respuesta elogiosa del poeta mexicano por antonomasia desata en el protagonista una obsesión por el prestigio que le coloca en las puertas del extravío.
   Pese a la desigual temática y estructura constructiva, La ternura caníbal nos revela  un narrador perspicaz, dominador del oficio, dueño de una gran habilidad narrativa que, con una inequívoca vena satírica, ahonda en la vida privada de los personajes, escudriñando en sus motivaciones más ocultas.

Francisco Martínez Bouzas




Enrique Serna




Fragmentos

“TANIA DEJÓ A LOS NIÑOS encargados con la sirvienta y al volante de una Suburban roja con vidrios polarizados, tomó la avenida Tetabiates rumbo al consultorio de su marido. Necesitaba descubrir la verdad por amarga que fuera, y sin embargo, el temor de enfrentarse con ella le tensaba los músculos de la espalda. Por desgracia, sus intuiciones nunca fallaban: Ramiro se había enredado con alguna puta, quizá conocida suya, y esta vez no se trataba de un simple capricho. De un tiempo a esta parte andaba esquivo, distante, perdido en un limbo de vanidad y egoísmo. No cabía en su piel de tanta hinchazón, como si le hubieran inflado los huevos con gas butano. Se acicalaba horas frente al espejo, celebraba con desgano los éxitos escolares de los niños, perdía el hilo de la charla en las comidas familiares de los domingos y en la cama pagaba el débito conyugal con una destreza de autómata, economizando el ardor y la pasión que sin duda prodigaba en el lecho enemigo.”

…..

“Bajo la maraña de falacias edulcoradas con palabras tiernas, Ramiro había deslizado una amenaza muy clara: o le entras al swinger o sigo teniendo amantes a tus espaldas. Su artera extorsión ameritaba una ruptura inmediata, pero Tanía estaba tan confundida que no se atrevió a echarlo de casa ni a pedir el divorcio, como le dictaba sus conciencia. Había podido manejar a Ramiro cuando era un adúltero convencional, que ocultaba sus aventuras y pedía perdón al ser descubierto. Pero no sabía cómo tratar a ese libertino cursi, que defendía el intercambio de parejas como si fuera la mayor fineza del corazón. Su propuesta era tan sórdida que ni siquiera se atrevió a comentarla con una amiga íntima en busca de consejo, pues la confidente podía creer que usaba subterfugios taimados para proponerle un trueque de maridos. En busca de luz interior, un lunes por la tarde, cuando regresaba de hacer la compra en el súper, se metió a rezar en el templo del Sagrado Corazón.”

…..


ESTABA GOZANDO EN SUEÑOS a doña Leonor Acevedo, la presidenta del patronato de obras pías, cuando un llanto infantil me despertó en la alta madrugada. Era un llanto sostenido y rabioso, que poco a poco fue ganando intensidad hasta perforar mis tímpanos. Tan hechizado me tenía el voluptuoso cuerpo de Leonor que, en el primer momento no quise dar crédito a mis oídos. Por fortuna, los berridos me apartaron de la cópula onírica antes de tener poluciones. Pensé primero que se trataba de una criatura enferma. Lo extraño era que el llanto provenía de la calle principal del pueblo, en donde estaban instalados los juegos mecánicos de la feria. Cuando logré aplacar la erección con un chorro de agua helada, bajé las escaleras de la casa parroquial, temiendo que alguna madre soltera hubiese abandonado a su retoño. No sería nada raro: el hospicio el pueblo está lleno de niños a quienes sus madres dejaron tirados en cualquier parte, porque los jóvenes preñan a sus novias antes de irse de braceros  al otro lado, y luego no les quieren cumplir las promesas del matrimonio.”

(Enrique Serna, La ternura caníbal, páginas 51-52, 71, 225-226)

jueves, 21 de marzo de 2013

LA ESCRITORA MEXICANA GUADALUPE NETTEL, PREMIO INTERNACIONAL DE NARRATIVA BREVE RIBERA DEL DUERO




                                                  

  Así como en su día esta bitácora se hizo eco de la convocatoria de la III edición del Premio Internacional de Narrativa Breve Ribera del Duero, en la fecha d hoy da noticia de su concesión a la escritora mexicana Guadalupe Nettel. Su obra, Historias naturales, compuesta por cinco relatos fue seleccionada entre ochocientos originales presentados por autores de veinticinco países.
   Guadalupe Nettel se alzó con el premio de 50.000 euros (el mayor premio literario de relato) compitiendo con otros cinco finalistas: Eloy Tizón (España), Cristina Peri Rossi (Uruguay), Ignacio Padilla (México, Gustavo Nielsen (Argentina) y Ernesto Calabuig (España.
Presidió el jurado Enrique Vila- Matas y formaron así mismo parte del mismo la argentina Samanta Schwblin,  Cristina Grande, Ignacio Martínez de Pisón y Marcos Giralt Torrente (españoles).
   La obra ganara será publicada en mayo por la Editorial Páginas de Espuma, coorganizadora del Premio.
Transcribo a continuación parte de la nota de prensa que da cuenta del fallo.

Francisco Martínez Bouzas



Nota de Prensa
FALLO
III PREMIO INTERNACIONAL
DE NARRATIVA BREVE
RIBERA DEL DUERO
Nota de Prensa
Madrid, 21 de marzo de 2013
LA ESCRITORA MEXICANA GUADALUPE NETTEL GANA EL III PREMIO
INTERNACIONAL DE NARRATIVA BREVE RIBERA DEL DUERO
EL galardón, dotado con 50.000 euros, es el más importante de cuantos se convocan a nivel internacional. Será entregado esta noche durante una gala que se celebrará en el Círculo de Bellas Artes de Madrid y contará con personalidades del mundo de la cultura y del vino.
La escritora mexicana Guadalupe Nettel (México DF, 1973) ha sido elegida ganadora del III Premio Internacional de Narrativa Breve Ribera del Duero con su obra Historias naturales (título provisional). El Jurado de esta tercera edición ha estado presidido por el escritor Enrique Vila-Matas, uno de los autores más influyentes del panorama literario actual. El Jurado lo integran además otras reconocidas figuras de las letras hispanas, como Cristina Grande, Ignacio Martínez de Pisón (Premio Nacional de Narrativa 2012), Samanta Schweblin,
Marcos Giralt Torrente (ganador de la segunda edición del certamen y Premio Nacional deNarrativa 2011), y representantes del Consejo Regulador y de la Editorial Páginas de Espuma.
Cinco relatos extensos forman Historias naturales, un libro con una excusa estructural: en todos ellos coincide la presencia de un animal doméstico (desde peces a insectos, pasando por gatos o serpientes), que intenta por una parte representar los complejos vínculos que existen entre animales y seres humanos, pero que, sobre todo, sirven como metáfora ocomparación de determinadas actitudes de los personajes.
Nota de Prensa
El jurado del premio ha resaltado de la obra presentada por Guadalupe Nettel que “los cinco relatos destacan por la alta calidad de su prosa, impecable tensión narrativa y unas atmósferas turbadoras en las que lo anómalo se aposenta en lo cotidiano”.
Durante el fallo del Premio, el Presidente de la Denominación de Origen Ribera del Duero destacó la proyección internacional del premio creado por el Consejo Regulador con lacolaboración de la Editorial Páginas de Espuma, dirigido exclusivamente a los escritores de relato breve en español. José Trillo, explicó que "El Premio Internacional de Narrativa Breve Ribera del Duero se ha confirmado, con sólo tres ediciones, como el certamen literario más importante del mundo en su categoría. En México, Argentina, Estados Unidos, Chile, Alemania, Brasil, Austria, o Cuba se bebe y se lee Ribera del Duero. El balance de estas tres primeras ediciones ha demostrado que el panorama literario necesitaba un certamen de estas características: 863 escritores han enviado sus obras en esta tercera edición, 203 más que en la segunda y 349 más que en la primera convocatoria. Esto nos enorgullece y nos demuestra que la decisión que tomamos fue la acertada. La Ribera del Duero su nombre el mundo también de la mano de este premio literario”.
Juan Casamayor, editor de Páginas de Espuma, expresó que “durante estos siete años hemos asistido al nacimiento, crecimiento y consolidación de un premio literario de primer orden en nuestra lengua. Su naturaleza es sinónimo de calidad. Lo son sus jurados, sus finalistas ysus ganadores. Tenemos grandes motivos para continuar con este sueño”.
Nota de Prensa
Guadalupe Nettel
                                                 

CURRICULUM DE GUADALUPE NETTEL

Guadalupe Nettel (México DF, 1973) estudió la carrera de Lengua y literaturas hispánicas enla UNAM y en el 2008 obtuvo un Doctorado en ciencias del lenguaje en la Escuela de AltosEstudios en Ciencias Sociales de París.
Ha publicado tres libros de cuentos (Juegos de artificio, Les Jours fossiles, Pétalos y otras historias incómodas), un ensayo largo (Para entender a Julio Cortázar) y dos novelas (El huésped y El cuerpo en que nací) editadas ambas por Anagrama. Ha sido traducida al francés, holandés, alemán, inglés, portugués, italiano, sueco entre otras lenguas. A lo largo de su carrera ha obtenido varios premios y reconocimientos como: el Premio Nacional de cuento Gilberto Owen, el Prix Radio France International para países no francófonos, el Premio Antonin Artaud y el Premio Anna Seghers.
Su novela El huésped quedó finalista del Premio Herralde en el 2005. En el 2007, el HAY Festival la seleccionó entre los 39 mejores escritores latinoamericanos menores de 39 años y participó en el encuentro Bogotá 39. Es becaria del Sistema Mexicano de Creadores de Arte y colabora regularmente con diversas revistas literarias de España, Francia, Canadá y AméricaLatina.



GALA DE ENTREGA
El III Premio Internacional de Narrativa Breve Ribera del Duero será entregado esta tarde en una gala que se celebrará en el Círculo de Bellas Artes de Madrid, en la que también se comunicará la Calificación de la Cosecha 2012 de Ribera del Duero. El acto, que será conducido por la periodista Marta Fernández (Presentadora del magazine matinal Las Mañanas de Cuatro), contará con personalidades del mundo de la cultura, las artes, la alta gastronomía y el vino.
El III Premio Internacional de Narrativa Breve Ribera del Duero, dotado con 50.000 euros saldrá publicado en mayo. De la publicación del libro se hará cargo la editorial Páginas de Espuma, destacado sello en el género del Cuento español y latinoamericano.
Este certamen literario en lengua castellana, de carácter bienal, está organizado por la Denominación de Origen Ribera del Duero en colaboración con la Editorial Páginas de Espuma.

Nota de Prensa
El interés que ha despertado el Premio Internacional de Narrativa Breve Ribera del Duero, que en su primera edición recibió más de 500 obras, en la segunda 660, y en esta tercera 863, lo convierten en el más importante en su categoría, un premio de referencia en el mundo del cuento internacional, y hacen de la entrega del galardón una de las citas más señaladas de la literatura contemporánea en español.

EL PREMIO
Además de la dotación económica del Premio, el ganador de esta segunda edición recibirá una escultura de la artista palentina Marina Anaya.
Se trata de una pieza realizada en latón y roble americano que representa las formas retorcidas de la cepa, intentando situarla en su entorno. Simboliza también la fuerza del viento y los reflejos de la luz del sol. La pieza, a la vez que da una imagen orgánica y sutil, tiene la fuerza de los materiales utilizados: latón tratado y roble. Además de hacer referencia a estos elementos, se ha buscado que tuviera entidad como escultura, como pieza, al margen de la idea. El resultado es una escultura con fuerza y elegancia, que representa los valores de la Ribera del Duero y la belleza de su entorno.

El Consejo Regulador de Ribera del Duero tiene como objetivo promover, garantizar y
difundir la calidad de los vinos de la Ribera del Duero, basándose en un exhaustivo control avalado por su sello de autenticidad, presente en todos los vinos de las 264 bodegas que integran la Denominación de Origen. Los vinos de la Ribera del Duero son un referente entre los vinos de calidad en el mundo.
La Editorial Páginas de Espuma viene realizando una labor editorial y cultural en torno al cuento que le ha situado como el primer sello especializado del género, con un catálogo compuesto por algunos de los mejores cuentistas de España y América Latina.

FOTOGRAFÍAS DE LA GANADORA Y LA RUEDA DE PRENSA EN:
http://www.flickr.com/photos/riberadelduero/sets/
ESTA NOTA DE PRENSA ESTADÍSTICAS,
BIOGRAFÍAS DE JURADO Y FINALISTAS EN
http://paginasdeespuma.com/especial/iii-premio-internacional-denarrativa-
breve-ribera-del-duero/
Rebeca Ruano García
Dpto. de Comunicación y Promoción
Consejo Regulador de la Denominación de Origen Ribera del Duero
947 54 12 21
 rruano.comunicacion@riberadelduero.es
Editorial Páginas de Espuma
 (+34) 91 522 72 51
 prensa@ppespuma.com

lunes, 18 de febrero de 2013

"NOVELISTAS", DE HENRY JAMES: LA SIMBIOSIS ENTRE CRÍTICA Y FICCIÓN

Novelistas
Notas sobre novelistas
Henry James
Traducción de Amelia Pérez de Villar
Editorial Páginas de Espuma, Madrid, 2012, 493 páginas.


   Henry James no solo es el gran narrador de la gente bien norteamericana -“estaba enamorado de balaustradas de mármol”, escribe sobre sus lindas pequeñas historias T. S. Eliot-, sino que fue así mismo un gran ensayista. En su faceta como narrador, novelas suyas como Las bostonianas, Otra vuelta de tuerca o Daisy Miller vertebran dos siglos con una mente tan refinada y un análisis psicológico de sus personajes  tan profundo, que toda explicación material sobre el status material, por ejemplo de sus protagonistas, carece de sentido.
   Pero, como acabo de decir, la sofisticación formal no le impidió al escritor nacido en Nueva York en 1843, aunque pasó la mayor parte su vida en Europa, trabajar desde el otro lado del espejo y elaborar desde ese envés textos críticos o simplemente divulgativos sobre algunos narradores anglosajones, italiano o franceses, analizando sus obras con un excelente ojo crítico.   Henry James leyó atentamente y como personal aprendizaje a sus coetáneos y sobre sus obras tomó notas para descifrar la esencia del arte de la narración. Fruto de todo ello es este volumen Notes on novelists with some other notes, publicado originalmente en 1914 y traducido ahora al español por Páginas de Espuma. La obra, que en su tiempo provocó una gran polémica, nos permite acercarnos ahora y captar  la perspicacia crítica del novelista anglosajón, un verdadero paradigma de la perfecta simbiosis entre crítica y ficción, ejercida por el mismo creador.
   La sutil penetración con la que Henry James lee a sus contemporáneos, la podemos observar nada más abrir el libro, en el texto dedicado a Robert Louis Stevenson, gran amigo de H. James y al que admiraba profundamente. En dos o tres párrafos define al escritor y al personaje de una forma insuperable, hasta tal punto que podríamos quedarnos solamente con ese inicial bosquejo para reconocer al autor de La isla del tesoro.
   Con similar profundidad en su calado se acerca a los grandes maestros de la novela decimonónica: Émile Zola y su naturalismo sin fronteras; Gustave Flaubert, un inmenso autor al que, sin embargo el puritanismo sexual de Henry James (un escritor que jamás alude al sexo) nos presenta entre reproches de obras frustradas, aunque termine definiéndole como “el novelista del novelista” en un tiempo en el que todos somos novelistas ( página 122).
   Analiza a continuación a Balzac, a George Sand, esa mujer cuya escritura ha sido tan denostada por su rebosante sentimentalismo,  a la que, sin embargo Henry James  analiza con mirada certera, situando perfectamente la esencia de su arte. Algo semejante ocurre con Gabriele D’Annuncio, autor en el que Henry James personifica la figura del genio: aquellos escritores cuyo estilo y cuya fuerza surgen a borbotones desde las profundidades de su ser. Escritores que inician su andadura tocados por la gracia y no impulsados por el afán.
   Se cierra el volumen con un escrito polémico en su tiempo, “La nueva novela” y con otros ensayos menores como el dedicado a Dumas hijo, a  Charles Eliot Norton y un estudio critico de la novela gótica El anillo y el libro de Browning.
   En definitiva, un volumen imprescindible de uno de los iniciadores de la crítica literaria anglosajona y  lúcido escritor, que nos permite conocer a la vez las relaciones entre la obra crítica y la ficción.

Francisco Martínez Bouzas




Henry James

Fragmentos


ROBERT LOUS STEVENSON


“Robert Louis Stevenson tuvo la inmensa suerte de crear, en mayor medida que cualquier hombre de su oficio en nuestros días, un corpus de lectores inspirados por unos sentimientos que nosotros, mayoritariamente, ponemos sólo al servicio de aquellos a los que profesamos un afecto personal. No hay nadie, podemos afirmar con total seguridad, de cuantos conocieron al hombre, que no fuese también devoto del escritor, confirmándose así una regla general (si es que existe tal cosa) que nos ofrece muchas excepciones; pero como es natural y no necesariamente inconveniente, no todos los devotos del escritor tuvieron la posibilidad de llegar hasta el hombre. La cuestión fue que, de algún modo, el hombre sí llegó hasta ellos y leerle –me refiero a leerle en toda la magnitud de sus atractivo- llegó a significar para mucha gente casi tanto como conocerle en persona.”

…..

GABRIELLE  D’ANNUNZIO

“Arroja Una luz sobre la conciencia estética de nuestra época mucho más directa e inevitable de la que se ha alcanzado, según yo lo veo, en otro ámbitos; y hay más de un misterio que él, si se le pregunta con acierto, puede ayudarnos a esclarecer y –por lo que me parece- más de una explicación que él puede dar a nuestras desventuras. Comienza su andadura con la enorme ventaja de estar tocado por la gracia, y no impulsado por el afán, y de hacer brillar la llama llevado por un lema que no es ni el sudor de su frente ni la aspiración de su cultura.”

(Henry James, Novelistas, páginas 9, 272

miércoles, 16 de enero de 2013

LA MUJER PERRO DE CAROLA AIKIN


Mujer perro
Carola Aikin
Editorial Páginas de Espuma, Madrid, 2012, 165 páginas.

 

    Carola Aikin, formada literariamente en uno de esos talleres de escritura creativa, aquí se encuentra y nos encuentra con este su segundo libro de cuentos, enfrentada a si misma, como le dijo su maestra Clara Obligado y lactando de ese misterioso y caprichoso manantial que es la inspiración o dicho quizás con palabras más apropiadas: de la magia de la creación. Y en una especie de viaje en espiral, como ella misma se define. En espiral porque, en buena medida, la substancia más profunda de los relatos de Carola Aikin está simbolizada en el dibujo que ilustra la portada, de la autoría de su propia hermana, Helena Aikin: la mujer ser racional e irracional a la vez, suturada a su sombra inferior, a su lado animal, salvaje, condición que, por cierto comparte con el varón. Seres femeninos “sapiens” y úbricos en “su lucha por controlar ese lado salvaje y a la vez vivir”, como lo expresa la misma autora.
   Por eso mismo, ya de entrada, me parece oportuno un detalle del paratexto: la estrofa de de Jeannette  Winterson que inaugura esta colectánea de cuentos: “Soy demasiado inmensa para el amor. Nadie, ni varón ni hembra, se ha atrevido jamás a acercárseme”.
   La arquitectura compositiva de la obra de Carola Aikin se yergue sobre dieciséis cuentos de desigual extensión, aunque predominan las distancias cortas. Y una novela breve, “La expedición” por cuyo trayecto circulan varios personajes con los que nos hemos familiarizado en los relatos.
   Clara Aikin articula esta antología de textos de recompensa inmediata a base de un desfile de personajes y con una idea subyacente: la búsqueda de la identidad, la urgencia por definirnos en el maremagnum de las relaciones sociales con las que interactuamos y que, en buena medida, también nos constituyen. Explora pues la escritura de Carola Aikin lo más recóndito de nosotros mismos, que suele forjarse non en los contactos beatíficos, sino en los conflictivos. Una exploración que detectamos ya en el primer relato: una hembra, que vislumbramos como mujer y como gorila. La mujer sirena, a la vez también mujer perro, que luce su cola en el segundo relato, es así mismo un interrogante sobre la identidad cuando poseemos o somos poseídos. En otros cuentos como “Mujer cubo” la incógnita se refiere a los trabajos realizados. ¿No son también acaso ellos los que nos van definiendo, muchas veces entre desagradables sorpresas? Y con similares procedimientos en el resto de los cuentos, en una pugna  por aproximarse al menos a los aledaños del propio ser, entre luchas, conflictos y tensiones.
   La micronovela, tan extraña como estos cuentos protagonizados por seres metamorfoseados que ahora reaparecen de nuevo en una expedición por África, desbordados por sensaciones de desconcierto, extravíos, ansiedad. El terror y lo siniestro tiñe la atmósfera de la que respiran y muy pronto en el grupo impera la máxima hobbesiana: el hombre, un lobo par el hombre que, traducida al lenguaje de hoy, le hace decir a uno de los expedicionarios: “nos devoramos unos a otros”. Presos y depredadores, aunque solo sea simbólicamente.
   Los textos de Carola Aikin, rebosantes de referencias a la animalidad,  a lo zoológico, harán pensar a más de un lector en las tesis sociobiológicas que en pasadas décadas intentaron explicar la conducta humana únicamente desde nuestras raíces biológicas. No obstante, las prosas de Carola Aikin non caen en tal asimilación. Sus metamorfosis no traspasan el umbral de lo simbólico y el animal se nos presenta como un ser diferente, eso sí, inquiriéndonos a veces de forma desconcertante desde su alteridad. Por otra parte, en alguno de los cuentos la autora apuesta inequívocamente a favor de la singularidad, la singularidad de esa progenie de mujeres perro “que no tienen rango, no se pueden domesticar” (página 74).
   Todo esto, tejido con una lengua a veces exquisita, otras henchida de imágenes y texturas de gran potencia, hacen que el lector de Carola Aikin se sienta atrapado por estas paginas repletas de interrogantes.

Francisco Martínez Bouzas



Carola Aikin

Fragmento

“Ella se llama Gina, Gina andares de reina, Gina cabellos rojos y largos, bellísima entre las bellas orangutanes del harén. Al amanecer Gina juega a besarse en la boca con sus crías (…) En uno de los nidos de arriba duerme el macho, el gran Gambar, y la nueva hembra que le acaban de traer. Los demás nidos los ocupan las otras hembras que para Gina no tienen la menor importancia pues no han podido concebir. Gina hace todo el ruido que puede para despertarlas y cuando lo ha logrado les roba sus raciones de caña de azúcar y mandioca y se lo lleva todo a la gran piedra que está en el centro de la jaula, donde espera a que baje Gambar para hacer con ella el amor. Así es como Gina, con el vientre apoyado en la piedra, conquista al gran macho casi todas las mañanas (…) La becaria entiende perfectamente el mensaje de los ojos pequeños, vivos, ligeramente asimétricos de Gina. Le dice lo mismo cada día, cuando se planta ahí, frente a la jaula, cronómetro en mano, bolígrafo o lapicero rojo, hoja de datos preparada, melena lacia, dos senos grandes que estallan dentro del sujetador. Tetona le dice. Camiseta apretada, pantalón caqui, como de expedición, pies largos y estrechos, sandalias doradas. Me encantan tus sandalias, pero odio tus ojos. Y Liliana baja la vista al suelo. Borracha, te odio. ¿Con quien estuviste ayer?”.

(Carola Aikin, Mujer perro, páginas 70-71)      

martes, 23 de octubre de 2012

"EL FIN DE LA RAZA BLANCA": MALDAD, VIOLENCIA Y AMOR CORROMPIDO

El fin de la raza blanca
Eugenia Rico
Editorial Páginas de Espuma, Madrid, 2012, 101 páginas.

  
   Con este libro de cuentos, El fin de la raza blanca, debutó, al menos de forma efectiva, en el género de la recompensa inmediata Eugenia Rico, una joven escritora de cuyas entrañas literarias han nacido cinco novelas, premiadas en España y aclamadas en algunos países, especialmente en Alemania después de que su escritura sedujera a Daniel Kehlmann que la calificó como “la voz más importante de la nueva escritura española”. La faja roja que acompaña al libro está así mismo cargada de elogios, entre ellos el de la crítica del periódico “The New York Times” Michiko Kakutami (“La Virginia Woolf de la era Facebook”) que no corresponde exactamente con la realidad porque a la editorial se le transmitió una información falsa, tal como  ha reconocido el editor de Páginas de Espuma, Juan Casamayor.
   Leo pues estos catorce relatos de Eugenia Rico haciendo abstracción de elogios publicitarios y centrándome en el criterio evaluador del género: si responden o no a ese propósito de intensidad creadora y al manejo de las técnicas narrativas pertinentes a la ficción en formato breve.
   Tres partes, encabezadas por títulos del más allá (Cielo, Purgatorio, Infierno) estructuran la materia narrativa del libro. Dos microrrelatos, a modo de anotaciones que nos inquietan y sobresaltan, abren y clausuran el libro. La mayoría de los relatos, al margen de su reparto en cada una de las secciones, están atrapados por la angustia, el miedo o la crueldad de los seres humanos. Ese es en general el leitmotiv  unificador de estos cuentos entre los que anoto algunos entre los que más me han impactado.
   De crueldad y violencia habla el primer cuento con el que arranca la sección “Cielo”: “La línea gris”. Un monólogo repetitivo hasta la extenuación que nos deja entrever, en los instantes de lucidez de la narradora instalada en la locura, los recuerdos nefastos de la Guerra Civil, con el fusilamiento de su hermano, muerto ahora de frío en el cementerio. Otra voz monologal y repetitiva nos trepana en el cráneo el relato “One way”: la pesadilla kafkiana de un hombre que erróneamente ha tomado un avión que no era el de su destino y que ni siquiera estaba anunciado en los paneles del aeropuerto, imposibilitado de pedir ayuda porque nadie entiende su lenguaje. En “La sala de espera” la voz narrativa describe le realidad psicológica de una mujer, cuya vida había sido un viaje en solitario, ante el deseo y el temor de tener un hijo. El atropello de una perra se convierte en la pluma de Eugenia Rico en una historia conmovedora y al mismo tiempo fantasmal que se centra primero en el punto de vista de una perra maltratada y termina destapando una historia de extrema violencia machista en el seno de una familia. La narradora de “La noche de la Candelaria” nos remite a la misma violencia del texto “La línea gris”, violencia en este caso sexista y asesina contra la mujer que no permite que los vencedores de la Guerra Civil la gocen viva. Otra historia fuerte impactante es la ficcionalización del tema de la pederastia que la autora acomete en el relato “La primera vez”. La primera vez que el tío tonsurado viola al sobrino que jamás vuelve a ser niño. Hija y amante favorita es la princesa Chehab Jehan, de quien está enamorado su padre, el Gran Khan, enamorada ella a su vez de un portugués, un hombre blanco. Es la trama del relato que rotula el libro y cuya intertextualidad con Las mil y una noche parece indiscutible.
   Relatos fuertes donde la violencia no es ajena, sino todo lo contrario a la condición humana. Capaces algunos de ellos de remover cimientos emotivos y de hacer surgir mareas vivas en el alma humana, mediante perfectas simbiosis entre el fondo y la forma y, en ocasiones, recursos minimalistas: resumir por ejemplo un atropello en dos frases. Y tejiendo la autora historias sencillas, mas con núcleos de gran intensidad diegética, que, al leerlas, nos producen escalofríos.

Francisco Martínez Bouzas



Eugenia Rico


Fragmentos


“La cucharilla”

“ÉL RECORRE MI PIEL con la cucharilla de café.
Me ha vendado los ojos.
Acabo de contarle mi vida. Es su turno.
Me ha vendado los ojos para que imagine mejor lo que va a contarme y me ha atado para que le demuestre que creo ciegamente en él, que sé que no es un asesino, que estoy segura de que no va a hacerme daño.
Pero yo no sé, por eso tiemblo cuando recorre mi cuerpo con un cuchillo y me dice que es la cucharilla del café.”

…..

“SELENA NO OYÓ EL FRENAZO. La boca se le llenó de astillas de tierra y los ojos de telarañas. Al cabo  de un momento, pudo escuchar otra vez los ruidos. El ama estaba llorando, podía distinguir su llanto entre todas las demás voces. Quería gritar o moverse, pero un algodón muy blando parecía envolverla suave pero firmemente, como si fuese el peso del Cielo”

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“EN LA MEDIANOCHE DEL 31 DE OCTUBRE DE 1940, a  Evilio Cárdenas lo despertó la aroma punzante de Candelaria. Como una puñalada en la ingle, el deseo lo fue azuzando contra las sábanas húmedas hasta empujarlo fuera del cuarto. En el corral la luna no se compadeció de él. Salió a la calle abrochándose la bragueta y alisándose los cabellos. No subió, como las otras veces, por el camino de la era hacia la casa que estaba detrás de la iglesia. Aquella noche no, no fue una vez más a suplicarle, a tirar piedras a su ventana y a golpear la puerta, como había hecho las tres últimas noches. Aquella noche tiró para abajo, para la casa de Damián” (…)
“La mujer en el suelo no se movía. Seguro ya del beso, se fue agachando hasta sentir su aliento sobre sus labios. Ella esperó a que estuviese encila y entonces le mordió la mejilla. Ahora era Evilio quien sangraba. Se sentó a horcajadas sobre Candelaria y la abofeteó con método. Ella no sollozó, solo dijo: «¡Cabrón, hijo de puta!». Él no se lavantó hasta conocerle el color de la sangre.
-¡Ni muerta me acostaré contigo- le había dicho. Y él: -Muerta ya no podrás defenderte y yo voy a matarte (…)
Evilio no quiso que le dispararan en el rostro. Le había quedado el cutis salpicado de manchitas rojas, como una viruela de cerezas. El camisón blanco estaba empapado de una sangre que parecía vino. A ella siempre le había sentado bien el rojo. Nunca la había visto tan hermosa.
No consintió que fuera de otro, ni viva ni muerta. Aquella noche se quedó solo junto al río, amansándole los pechos con la mirada”

(Eugenia Rico, El fin de la raza blanca, páginas 13, 51, 67-73)